Nacional de Uruguay conquistó el Torneo Apertura Femenino con una campaña perfecta. El equipo dirigido por la chilena Paula Navarro cerró el campeonato con puntaje ideal, invicto y una contundente goleada 7-0 sobre Wanderers, consolidándose como uno de los equipos más sólidos de Sudamérica antes de afrontar el Torneo Clausura y la Copa Libertadores Femenina.
Por: Karen Luna – kdlc2 / Foto de portada: RRSS – auf.femenino
Un campeón que no dejó dudas: Nacional reafirma su dominio en el fútbol femenino uruguayo
Los cambios suelen representar incertidumbre en el fútbol. La salida de figuras, modificaciones en el cuerpo técnico y el inicio de nuevos proyectos generalmente requieren tiempo para consolidarse. Sin embargo, Nacional demostró que una institución sólida también puede reinventarse sin perder su identidad competitiva.
El conjunto tricolor conquistó el Torneo Apertura Femenino de Uruguay después de derrotar con autoridad 7-0 a Wanderers, resultado que selló una campaña perfecta: nueve victorias en nueve partidos, puntaje ideal e invicto.
Más allá del título, el campeonato confirmó que Nacional continúa siendo el gran referente del fútbol femenino uruguayo y que su apuesta por el desarrollo de talento propio sigue dando resultados.

Un nuevo ciclo que comenzó con una gran responsabilidad
El inicio de la temporada planteó un escenario completamente distinto para Nacional.
Tras la salida de varias futbolistas importantes y del cuerpo técnico que había conseguido el bicampeonato, el club apostó por un nuevo liderazgo para mantener el nivel competitivo.
La elegida fue Paula Navarro, entrenadora chilena y una de las figuras más reconocidas del desarrollo del fútbol femenino en su país.
Su llegada también representó un hecho histórico, al convertirse en la primera entrenadora extranjera en dirigir un equipo dentro del fútbol femenino uruguayo.
Lejos de representar un período de transición, el nuevo proyecto encontró rápidamente estabilidad, identidad de juego y resultados.
Una campaña perfecta de principio a fin
El campeonato dejó pocas dudas sobre el dominio ejercido por Nacional.
Las tricolores finalizaron el Torneo Apertura con 27 puntos de 27 posibles, producto de nueve victorias consecutivas, sin conocer la derrota y manteniendo un rendimiento que las convirtió en el equipo más regular del certamen.
La consagración llegó con una contundente goleada 7-0 sobre Wanderers, un marcador que reflejó el amplio dominio exhibido durante toda la competencia y que sirvió como cierre ideal para una campaña prácticamente impecable.
Más que un título, Nacional dejó la sensación de haber construido un equipo con capacidad para sostener un alto nivel competitivo durante toda la temporada.

El colectivo como principal fortaleza
Uno de los aspectos que mejor explica el presente del conjunto tricolor es el equilibrio entre experiencia y juventud.
Durante el torneo sobresalieron las actuaciones de Julieta Ladós, Sofía Olivera, Valentina Cousillas, Isabela Pérez, Agostina Marcora, Martina Segovia y Morena Sellanes, futbolistas que aportaron regularidad y protagonismo a lo largo del campeonato.
A ese rendimiento colectivo se sumó el liderazgo de la capitana Josefina Villanueva, una referente dentro y fuera del campo que volvió a conducir al equipo en los momentos decisivos del torneo.
El resultado fue un plantel con múltiples variantes, profundidad futbolística y una identidad consolidada.
La cantera sigue marcando el camino
Más allá de los resultados inmediatos, Nacional continúa recogiendo los frutos de un proyecto deportivo que durante los últimos años ha priorizado el desarrollo de futbolistas formadas en casa.
La consolidación de jóvenes jugadoras dentro del primer equipo ha permitido afrontar los cambios generacionales sin perder competitividad, convirtiéndose en uno de los modelos más consistentes del fútbol femenino uruguayo.
La combinación entre cantera, experiencia y planificación vuelve a posicionar al club como una referencia dentro del campeonato nacional.

El próximo desafío ya aparece en el horizonte
Con el Torneo Apertura asegurado, Nacional comienza a preparar los siguientes objetivos de la temporada.
El equipo afrontará el Torneo Clausura con la intención de mantener el dominio local y, posteriormente, disputará la Copa Libertadores Femenina, que se jugará en Uruguay durante el mes de octubre.
La condición de anfitrión añade un incentivo especial para un plantel que buscará trasladar su excelente rendimiento doméstico al escenario continental.
Después de un Apertura perfecto, el desafío ya no será únicamente ganar, sino demostrar que este proyecto también puede competir entre los mejores equipos de Sudamérica.
Una consagración que confirma un proyecto sólido
El título conseguido por Nacional trasciende el resultado de una sola temporada.
La rápida adaptación al nuevo cuerpo técnico, la continuidad de un modelo formativo exitoso y la respuesta deportiva del plantel reflejan el trabajo institucional desarrollado durante los últimos años.
Mientras otros equipos atraviesan procesos de reconstrucción, el conjunto tricolor continúa consolidando una estructura capaz de sostener el éxito pese a los cambios.
Con el Clausura y la Copa Libertadores como próximos desafíos, Nacional llega fortalecido por una campaña perfecta que vuelve a confirmar su lugar entre los grandes protagonistas del fútbol femenino sudamericano.
La campaña del campeón
Nacional conquistó el Torneo Apertura Femenino luego de afrontar una importante renovación deportiva a comienzos de temporada. Tras la salida de varias referentes y del cuerpo técnico bicampeón, el club apostó por Paula Navarro, quien hizo historia como la primera entrenadora extranjera en dirigir en el fútbol femenino uruguayo y respondió con una campaña perfecta: invicta, nueve victorias en nueve partidos y puntaje ideal.
Próximo objetivo: Copa Libertadores Femenina 2026.
MVP del campeonato: Josefina Villanueva, la capitana fue el liderazgo futbolístico y emocional de un equipo que mantuvo la regularidad durante todo el torneo, guiando a un plantel que respondió con solvencia al inicio de un nuevo ciclo bajo la dirección de Paula Navarro.


