Barcelona celebró la Liga F con una goleada y ya mira hacia las finales de Champions y Copa de la Reina

El Johan Cruyff vivió otra noche de fiesta blaugrana entre trofeos, emoción y juveniles protagonistas antes del viaje a Oslo.

Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Foto de portada: FC Barcelona.

El Johan Cruyff volvió a convertirse en un escenario de celebración. Otro más. Como si el Barcelona hubiera aprendido a transformar cada final de temporada en una ceremonia propia, en una postal repetida y aun así imposible de normalizar. Porque aunque los títulos se acumulen, aunque la hegemonía parezca eterna y aunque las vitrinas ya no tengan demasiado espacio, hay noches que siguen teniendo un valor especial. Y esta fue una de ellas.

Alexia Putellas levantó el trofeo de la Liga F 2025/2026 rodeada por sus compañeras, bajo una lluvia de aplausos y con el estadio entregado a un equipo que continúa ampliando una era histórica. El Barcelona conquistó su undécimo campeonato liguero y el séptimo consecutivo, reafirmando una supremacía que no encuentra oposición en el fútbol español.

La imagen de Alexia alzando la copa volvió a condensar todo el significado de esta generación. La capitana blaugrana ya suma 36 títulos con el club y se convirtió en la futbolista con más trofeos levantados en toda la historia de la institución. Pero lejos de conformarse, el Barça sigue mirando hacia adelante. Porque mientras celebraba una nueva Liga, el calendario ya le marca otros dos desafíos gigantes: la final de la UEFA Women’s Champions League frente al Olympique de Lyon en Oslo y la final de la Copa de la Reina contra Atlético de Madrid.

El equipo de Pere Romeu llegó al partido ante Levante todavía atravesado por la euforia europea. Apenas unos días antes había eliminado al Bayern Múnich en un Camp Nou repleto y asegurado su sexta final consecutiva de Champions. El desgaste físico y emocional era evidente. Por eso el entrenador decidió apostar por las rotaciones y darle minutos a muchas futbolistas jóvenes.

Pero ni siquiera una alineación alternativa modificó la esencia del Barcelona.

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Alexia Putellas levantó el undécimo campeonato liguero de la historia azulgrana y el séptimo consecutivo en una tarde cargada de emoción en el Johan Cruyff (Foto: FC Barcelona).

Una fiesta desde la previa

La tarde comenzó mucho antes del pitazo inicial. El club preparó una verdadera celebración colectiva para acompañar la entrega del trofeo. Mientras sonaban canciones de Olivia Rodrigo en la previa y las tribunas se teñían de azulgrana, también desfilaron los equipos campeones del Barça B, el Barça C y el Juvenil, todos protagonistas de una temporada dominante.

El ambiente tenía algo de despedida y algo de anticipación. Como si el Johan supiera que todavía quedan dos noches enormes por delante y quisiera disfrutar el presente antes de volver a sufrir.

Enfrente estaba un Levante atravesado por una realidad completamente distinta. El histórico conjunto valenciano llegaba obligado a ganar para evitar el descenso matemático. Y aun así, antes del inicio, tuvo un gesto que fue muy valorado: le hizo el pasillo de campeón al Barcelona.

Fue una escena poderosa. El equipo más dominante del país atravesando una fila formada por un club histórico que acababa de quedar al borde del abismo.

Porque el Levante no es cualquier equipo. Son 30 años en la máxima categoría, cuatro ligas, seis Copas de la Reina y dos Supercopas. Un club que supo jugar Champions y marcar una época dentro del fútbol femenino español. Pero también una institución golpeada por problemas económicos que terminaron impactando directamente en el proyecto deportivo.

Fiesta y tragedia compartiendo el mismo césped.

Vicky abrió el camino

El Levante salió decidido a resistir. Replegado, con línea de seis defensoras y tratando de cerrar espacios por dentro. El Barcelona monopolizó la pelota desde el primer minuto y comenzó a mover el partido a su ritmo habitual.

Las primeras aproximaciones llegaron a través de Clàudia Pina, que volvió a jugar como si cada partido fuera una final. La atacante avisó con un remate peligroso y poco después apareció Vicky López para abrir la cuenta.

La joven mediapunta recibió en la frontal y sacó un derechazo cruzado imposible para Anna Álvarez. El balón se clavó en la escuadra y el Johan explotó. Era el 1-0 y también el inicio definitivo de otra fiesta blaugrana.

El Barça siguió acelerando. Vicky volvió a encontrarse con el palo y Pina también rozó el gol antes de terminar consiguiéndolo. Kika Nazareth filtró un pase brillante desde la frontal y la delantera resolvió con categoría para el 2-0.

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Con rotaciones, goles y jóvenes del filial como protagonistas, el Barça mantuvo el ritmo competitivo antes de las finales ante Lyon y Atlético de Madrid (Foto: FC Barcelona).

Con ese segundo gol se terminaron las esperanzas del Levante. El equipo granota comenzó a jugar ya con la resignación de quien entiende que el descenso es inevitable.

Mientras tanto, el Barcelona disfrutaba. Tocaba, dominaba, recuperaba rápido y mantenía una intensidad competitiva admirable incluso en una jornada festiva.

Aitana volvió a encender el Johan

El segundo tiempo empezó con una ovación cerrada. Pere Romeu mandó al campo a Aitana Bonmatí y Salma Paralluelo, dos nombres capaces de modificar cualquier partido y también cualquier estado emocional del estadio.

Aitana sigue transitando el regreso después de cinco meses fuera por una fractura de peroné. Cada ingreso suyo tiene algo simbólico. Y el Johan volvió a rendirse ante la Balón de Oro.

Salma, por su parte, volvió a demostrar por qué es una de las futbolistas más determinantes del continente. Desde una posición más centrada, comenzó a romper líneas constantemente y apenas iniciado el complemento asistió a Pina para el 3-0.

La delantera completó así otro partido enorme y continúa llegando en un momento brillante a las finales que se vienen.

El Levante ya era un espectador dentro del campo. El Barcelona manejaba la posesión y elegía cuándo acelerar para volver a golpear. Carla Julià encontró el cuarto con un cabezazo preciso después de un centro de Vicky López y Sydney Schertenleib cerró la goleada con el 5-0 definitivo.

El marcador terminó reflejando perfectamente la diferencia entre ambos equipos, pero también los dos momentos opuestos que atraviesan.

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Luego de su larga lesión, Aitana Bonmatí volvió a tener minutos en el Johan Cruyff (Foto: FC Barcelona).

Alexia y el símbolo de una era

A los 71 minutos llegó uno de los momentos más esperados de la tarde: el ingreso de Alexia Putellas. El estadio entero se levantó para ovacionarla.

Cada aparición de Alexia tiene una carga emocional especial. Porque su figura trasciende el juego. Representa una época completa del Barcelona Femení. La líder que atravesó lesiones, títulos, reconstrucciones y que sigue apareciendo en los momentos decisivos.

La capitana viene de marcar un doblete decisivo frente al Bayern Múnich en Champions y llega otra vez al tramo más importante de la temporada como referencia absoluta del equipo.

Cuando terminó el partido y recibió el trofeo de manos de Rafael Louzán, presidente de la RFEF, y Beatriz Álvarez, presidenta de Liga F, la imagen volvió a convertirse en una postal histórica. Alexia levantando otro título mientras el Johan cantaba su nombre.

Pero el Barcelona no tuvo una tarde completamente perfecta. Aïcha Cámara sintió un pinchazo muscular y debió abandonar el campo cuando Romeu ya había agotado los cambios. El equipo terminó jugando con diez futbolistas, aunque eso no alteró el dominio blaugrana.

Después del partido, el entrenador intentó transmitir tranquilidad: “Ha salido porque no estaba al 100%, esperemos que no sea nada”.

También habló de la importancia de valorar una temporada así: “No queremos que esto se normalice, ganar la liga como lo hemos hecho. Habla muy bien de toda la temporada del equipo, no ha habido ningún tramo en el que hayamos estado desconectadas”.

Y agregó: “Estoy contento de que la gente haya esperado este momento. No solo tenemos un grandísimo equipo que gana títulos, también una gran afición”.

Oslo en el horizonte

Ahora, el foco del Barcelona empieza a desplazarse inevitablemente hacia Europa. El 23 de mayo jugará en Oslo una nueva final de Champions League ante el Olympique de Lyon, en lo que será el cuarto enfrentamiento entre ambos en una definición continental.

El club también sigue pendiente de Caroline Graham Hansen. La noruega sufrió una lesión en el aductor del muslo derecho durante la semifinal frente al Bayern y ya trabaja con un plan específico para intentar llegar a la final en su país natal.

Antes de eso, el Barça disputará la final de la Copa de la Reina frente al Atlético de Madrid en el Estadio de Gran Canaria. Otro título más en juego para un equipo que sigue construyendo una era legendaria.

Mientras tanto, el Johan ya tuvo su noche de celebración. Otra más. Otra copa levantada. Otra goleada. Otra vez Alexia. Otra vez el Barcelona recordándole al fútbol europeo que su ambición todavía no terminó.

Video: Liga F.
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