La capitana marcó, asistió y fue homenajeada ante 60 mil personas, en una jornada que reafirmó su legado como símbolo del fútbol femenino. Aquí su historia blaugrana.
Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Foto de portada: FC Barcelona.
Hay futbolistas que atraviesan épocas. Otras, directamente, las definen. La historia de Alexia Putellas pertenece a ese segundo grupo. La capitana del FC Barcelona Femení alcanzó los 500 partidos con la camiseta blaugrana y lo hizo en una noche que condensó pasado, presente y legado: Champions League, Clásico ante el Real Madrid Femenino y un Spotify Camp Nou rendido a sus pies.
No fue solo una cifra redonda. Fue la confirmación de una trayectoria construida a base de talento, resiliencia y una conexión emocional con el club que trasciende lo deportivo.
El origen de una historia que no se detuvo
El recorrido hacia ese número 500 comenzó mucho antes de su debut. Alexia pisó por primera vez el entorno blaugrana en 2006, en etapa infantil. Sin embargo, la desaparición de esa categoría obligó a la joven mediocampista a buscar otros caminos. Primero recaló en el RCD Espanyol Femenino y más tarde en el Levante UD Femenino.
El regreso al Barcelona, ya con 18 años, marcó el inicio de un vínculo definitivo. Desde ese momento, su carrera quedó entrelazada con el crecimiento del club. Una niña que soñaba con jugar en el Camp Nou comenzó a transformarse en la líder de un equipo que cambiaría la historia del fútbol femenino español.
El partido 500, escrito en las estrellas
El fútbol, a veces, ofrece escenarios imposibles de guionar. El partido 500 de Alexia llegó en la vuelta de los cuartos de final de la Champions League, en un Clásico y ante 60.067 personas. Un contexto que parecía diseñado para ella.
Y Alexia respondió como tantas otras veces. A los ocho minutos, abrió el marcador tras recoger un rebote dentro del área. La celebración fue la de siempre: reverencia a la afición. Un gesto que ya es marca registrada.
Minutos después, volvió a aparecer, esta vez como asistente, habilitando a Caroline Graham Hansen para el segundo gol. También participó en la construcción del quinto tanto, nuevamente convertido por la noruega. El partido terminó 6-0 y la eliminatoria, 12-2. Pero la noche ya tenía nombre propio.
Tras el pitazo final, llegó el homenaje. Sus compañeras aparecieron con camisetas con la inscripción “Alexia 500”, la mantearon en el césped y el estadio la despidió con una ovación total. La capitana, la referente, la leyenda, atravesaba uno de los momentos más simbólicos de su carrera.
“No tengo palabras, todo ha sido muy mágico”.
“En cuanto me dijeron que podía llegar a 500 en este partido, lo tenía ahí, dije ‘vamos a paso a paso’ y a disfrutarlo y así ha sido”.
“Era sorpresa lo que habían preparado. Si he podido hacer este camino es gracias a todas mis compañeras. Desde las que me inculcaron lo que era jugar en el Barça hasta con las que luego he crecido juntas de la mano, consiguiendo metas”.
“Hace 20 años estaba sentada justamente en ese córner con toda mi familia. Espero que todas lo vean como una oportunidad porque yo estaba ahí, soy humana y se puede conseguir”.

El punto de inflexión y el dominio
El camino de Alexia no fue lineal. La derrota en la primera final de Champions del Barcelona ante el Olympique Lyonnais Féminin marcó un quiebre. A partir de ese golpe, comenzó una etapa de dominio.
El año 2021 fue el punto de explosión. El Barça conquistó su primera Champions League y Alexia se consolidó como la figura central de ese proceso. En enero de ese año, además, se convirtió en la primera mujer en marcar en el Camp Nou en un partido oficial, en un derbi ante el Espanyol disputado a puerta cerrada por la pandemia.
Meses después, levantó el trofeo europeo y cambió la dimensión del fútbol femenino español. Ese impacto tuvo su correlato individual: fue elegida mejor jugadora del mundo en el Balón de Oro 2021, galardón que repetiría en 2022, convirtiéndose en la primera española en lograrlo.
Las cifras acompañaron esa grandeza. Cerró una temporada con 26 goles y 14 asistencias en 44 partidos, y al año siguiente volvió a superarse con 32 goles y 20 asistencias en 42 encuentros.
La Reina y su significado
El apodo no fue casual. “La Reina” nació como una broma interna de vestuario, impulsada por Andrea Pereira, pero rápidamente trascendió. La afición lo adoptó, los medios lo replicaron y Alexia pasó a ser reconocida globalmente bajo ese nombre.
Su figura excede lo futbolístico. Es imagen, símbolo, líder dentro y fuera del campo. Una referencia para generaciones de jugadoras que crecieron viéndola dominar escenarios como el Camp Nou, con miles de personas coreando su nombre, en una escena que recuerda a los ídolos históricos del club.

La caída y la resiliencia
Cuando todo parecía en su punto máximo, llegó el golpe más duro. Un día antes de la Eurocopa 2022, Alexia sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda. La lesión la dejó fuera de la competencia y la obligó a iniciar un largo proceso de recuperación.
Fueron 295 días fuera de las canchas. Un tiempo en el que el fútbol volvió a mostrar su contraste. De la cima absoluta a la incertidumbre. Sin embargo, incluso en ese contexto, fue reconocida nuevamente como mejor jugadora del mundo.
El regreso no fue sencillo. Las molestias físicas y la falta de continuidad marcaron su vuelta. Mientras tanto, el equipo alcanzó otra final de Champions en 2023, donde Alexia sumó minutos y levantó el trofeo, confirmando que seguía siendo parte esencial del proyecto.
El retorno definitivo llegó en San Mamés, en la final de 2024. Ingresó en el minuto 90+3 y, dos minutos después, marcó un gol que quedará en la historia. La celebración, quitándose la camiseta, fue una declaración. El fútbol también es de ellas.
Presente, cifras y legado
Hoy, Alexia Putellas es la máxima goleadora histórica del Barcelona con 230 tantos, a solo dos de igualar el registro de César Rodríguez en la historia global del club. Además, se ubica en el Top-10 de futbolistas con más partidos disputados en la institución, detrás de nombres como Lionel Messi, Xavi Hernández o Andrés Iniesta.
También está a 16 partidos de alcanzar a Melanie Serrano como la jugadora con más presencias en la historia del Barça femenino.
En la actualidad, suma 27 apariciones, 11 goles y 5 asistencias tras su regreso, confirmando que sigue siendo eje futbolístico y emocional del equipo.
“Alexia es que no solo lo que es en el campo, la organización de juego, es imagen, icono, símbolo del barcelonismo, líder dentro y fuera del campo. En fútbol, está enchufada, jugando muy bien y quiere ganar, como siempre”.
“Ella es una leyenda del club, siempre es ejemplo de lo que queremos ser, la primera en llegar, la última en irse, para las más pequeñas, Alexia es el club prácticamente, todo el mundo sabe quién es Alexia Putellas, felicidad por ella y esperamos que vaya a hacer muchos más partidos. Es que para mí cuando hablamos de ella es el club, es Barça”.

El futuro y lo que ya es eterno
El futuro de Alexia aún no está definido. Con múltiples ofertas sobre la mesa, la mediocampista prioriza el proyecto deportivo por encima de lo económico. Una decisión que refuerza su vínculo con el club.
Pero más allá de lo que venga, hay algo que ya está escrito. Las quinientas primeras veces de Alexia Putellas no son solo una estadística. Son la construcción de un legado que transformó al Barcelona y elevó al fútbol femenino a un nuevo lugar.
Porque hay números que cuentan partidos. Y hay historias, como la de Alexia, que cuentan una revolución.

