La nueva propietaria del OL explicó el pasado viernes, en Lyon, por qué decidió completar la operación, cómo vivió un proceso que puso al club al borde del colapso, qué significa este paso para la institución y cuándo espera ver resultados deportivos.
Por Daniella Suárez (@dani_suarez.g) / Foto de portada: instagram @mundopelotanet
Una conferencia marcada por la admiración y la franqueza
En su primera aparición pública tras la adquisición total del Olympique Lyonnais, Michele Kang habló con una mezcla de orgullo, alivio y sinceridad. Aunque la rueda de prensa tenía como objetivo explicar el cierre de la operación, la empresaria dedicó buena parte de sus intervenciones a reconocer la grandeza del OL, su historia y el valor simbólico que el club tiene para ella. Cada respuesta volvía, de una forma u otra, a esa admiración.
»No hay nada a corto plazo en la situación del club»
Kang fue contundente al describir el compromiso que asumió:
»No hay nada a corto plazo en la situación del club. Firmé porque creo en el valor del activo y el valor del OL. Soy emprendedora y me gusta mucho construir. Nada de esto se logró de la noche a la mañana».
La ahora propietaria admitió que la decisión implicó un riesgo personal considerable:
»Me mentiría si dijera que no estoy tomando un riesgo personal. Es un riesgo significativo a varios niveles, pero no lo habría hecho si tuviera dudas».
Kang tampoco evitó describir la gravedad del escenario previo al cierre del acuerdo, el cual llevaba tratando de cerrar hace un año, pues el proceso fue complicado para todos, incluidos prestamistas y partes. Menciona también que hubo momentos en los que estaban en posición peligrosa de que muriera el club, pero no lo habría hecho de no ser por su amor a Lyon.
Eso, resume el tono de la conferencia: una mezcla de preocupación, comporomiso emocional y convicción empresarial.
Alivio, gratitud y un nuevo capítulo
Tras meses de tensión, Kang celebró el desenlace:
»Estoy extremadamente feliz de que esta operación haya tenido éxito. Gracias a un esfuerzo sin precedentes, hemos podido concluir esta transacción en un tiempo record y permitir que el OL escriba un nuevo capítulo en su historia».
Para ella, el cierre no es solo un logro financiero, sino un respiro para toda la comunidad del club:
»Es un inmenso alivio para todos los que aman este club. Ahora podemos concentrarnos en el fútbol y trabajar en nuestros objetivos deportivos para brillar de nuevo en Europa».
El mensaje central: confianza en el futuro
Aunque habló de riesgos, dificultades y decisiones complejas, Kang dejó una idea clara: cree profundamente en el Olympique Lyonnais. Su visión es de largo plazo, su apuesta es estrcutural y su vínculo con el club est también emocional.

