Desde el protocolo hasta las familias del plantel, su tarea resulta clave para que el día a día del campeón del mundo funcione sin sobresaltos.
Fuente: Infobae (fotos de la noticia extraídas de Infobae, La Nación y RRSS).
Mientras la Selección Argentina masculina ajusta los últimos detalles para una nueva Copa del Mundo, existe un trabajo silencioso que rara vez aparece en las fotos de los festejos o en las transmisiones televisivas. Detrás de la organización cotidiana del seleccionado campeón del mundo se encuentra una mujer, y ella es Verónica Miele, una de las figuras clave en la estructura que acompaña al equipo nacional desde hace más de una década y media.
La actual marketing manager de la Selección Argentina cumple una función fundamental para que cada concentración, viaje y compromiso internacional se desarrolle sin contratiempos. Su labor va mucho más allá de la coordinación comercial: participa en la organización logística, el protocolo, la atención a las familias y la construcción de espacios que permitan que los futbolistas se sientan como en casa, incluso a miles de kilómetros de distancia.
Una pieza clave en la organización
Durante la actual Copa del Mundo, celebrada en Estados Unidos, Miele volvió a tener un papel central en la preparación del búnker argentino. Cuando los jugadores llegaron al Hotel Origin de Kansas City, sede de la concentración albiceleste, encontraron un entorno especialmente diseñado para replicar el clima familiar que caracteriza al predio de la AFA en Ezeiza.
Carteles alusivos a la conquista mundialista, espacios decorados con los colores nacionales y múltiples detalles pensados para la comodidad de los futbolistas formaron parte de un trabajo previo que requirió meses de planificación.
“Mi trabajo principalmente es ocuparme de la imagen de los jugadores en la Selección. Que se cumplan los contratos de los sponsors, las activaciones, que no usen la imagen de los chicos. Y también organizo las publicidades. Hace 16 años estoy en AFA, a muchos los conozco de las selecciones juveniles, entonces vamos teniendo buena relación. Me ocupo del protocolo en el inicio de los partidos amistosos o las Eliminatorias, de las ubicaciones de las familias, cuidar a los hijos que los acompañan al salir a la cancha. Trabajo junto a otras chicas para que todo salga bien”, explicó en una entrevista con Infobae.
El sentido de pertenencia
Licenciada en Relaciones Públicas e hija del histórico presidente de San Lorenzo, Fernando Miele, Verónica destaca especialmente el clima humano que rodea a la Selección Argentina.
“La Selección es una familia, toda AFA es una familia. Lo vivo en el predio cada vez que viene alguien. Los jugadores vienen desde hace mucho, la mayoría. Es la casa de todos, somos todos uno adentro. Cuando llegan, entran y están como en su casa. Todos te saludan u ofrecen algo. Es un placer estar ahí. Desde Messi hasta el personal de seguridad te hacen sentir bien. Eso es un placer y no lo cambio por nada”.
Ese sentimiento de pertenencia también se refleja en el reconocimiento permanente hacia quienes trabajan detrás de escena.

El recuerdo imborrable de Qatar
Aunque estuvo vinculada a cada detalle de la conquista mundialista de 2022, Miele vivió gran parte de aquel torneo desde un lugar diferente al habitual.
“Qatar lo viví como lo hago siempre, pero desde afuera. Me encargué de armar el búnker, antes siempre estaba del lado de adentro cuidando las necesidades de cada uno. Comprar un regalo a las esposas, un cargador, un teléfono, un perfume, hacía los mandados. Hacía activaciones dentro de la concentración. Fue súper emocionante, no vi tanto la emoción de las tribunas, las familias, lo que se vive en las calles. Estuve más con la logística de las familias”.
Incluso debió regresar a Argentina antes de la final para coordinar el operativo de regreso y los festejos posteriores.
“En la final no pude vivir lo que pasó en Qatar porque me volví a Argentina para organizar el regreso y la fiesta, cruzando los dedos para que todo saliera bien. Vi la final en la casa de mis amigas con una botellita con algo para brindar. Pero todo el Mundial fue espectacular”.
Anécdotas que reflejan el vínculo con el plantel
Los años de convivencia con distintas generaciones de futbolistas le dejaron historias imposibles de olvidar. Una de ellas ocurrió durante la Copa América de Chile 2015.
“Durante la Copa América de Chile, estaba armando el búnker, lo estaba terminando y ya habían llegado los jugadores. Siempre trato de ser lo más discreta posible, no quiero que me vean, prefiero que vean todo terminado. Venía con unas cajas, me pegué un porrazo mal en la puerta, del lado de afuera, todo vidriado, donde ellos comían. Adentro estaban Banega y Gago. Fue tal el porrazo que se me abrió la rodilla y empecé a llorar, porque pasó todo lo contrario a lo que quería. Los dos salieron, me cargaron, me llevaron al médico para que me curara. Me tuvieron que coser, todo. Daniel Martínez me ayudó un montón, siempre le agradezco”.
La otra anécdota tuvo como protagonista a Lionel Messi durante una Copa América disputada en Estados Unidos.
“En la Copa América de Estados Unidos estaba con una chica que me ayudaba, era de una productora, pero no sabía mucho de fútbol. Ella estaba embarazadísima, y teníamos que llevar un back de prensa de un lado para el otro. Y yo, que no veo nada, digo ‘ahí viene uno y le pido que nos ayude’. Y era Messi. Nos quedamos las dos duras, calladas, y él vin y nos dijo: ‘¿Quieren que las ayude?’ ‘Si te lesionás nos matan’, le respondí. Fue re amable, nos ayudó igual”.
Mientras el foco mundialista vuelve a centrarse en Lionel Messi y sus compañeras y compañeros de selección, Verónica Miele continúa desarrollando una tarea indispensable lejos de las cámaras. Su trabajo, muchas veces invisible para el público, forma parte del entramado que sostiene a una Selección Argentina que busca volver a escribir una página histórica en la máxima cita del fútbol.

