Con un nivel altamente superior, el FC Barcelona vence 7-0 al St Pölten de Austria, en una brillante y mágica noche de competición internacional.
Los inicios desvelaron prontamente el esquema Blaugrana, salidas fugaces por las laterales, líneas visiblemente adelantadas y doblajes en marcas, indicaba el modelo a desempeñar. La visita, con cinco bajas titulares muy importantes por gastroenteritis, intentaba resistir sobre el césped, bloques defensivos milimétricamente posicionados y concentración al máximo, ofrecían un correcto espectáculo.
Barcelona aumentó la ofensiva, tenencia y despliegues en todos los flancos, aprovechó la media distancia y con repetitivos disparos la guardameta Schlüter brindó la seguridad deseada por su equipo. Hasta que el exquisito nivel de Ewa Pajor diría presente, la delantera polaca con un remate a ras del suelo dibujaría el primero en el marcador. El tanto animaria potencialmente a las catalanas, que en tres despliegues categóricos de Kika, Aitana y Walsh sentenciaría un espléndido planteamiento. Y por si esto no fuera suficiente, en la adición; Claudia Pina caza un rebote y dibuja el momentáneo 5-0.
La etapa complementaria seguiría bajo la misma dinámica, el Barça controlaba el partido con total comodidad, su exhibición y buen fútbol deleitaba a los 2.852 espectadores. Pina nuevamente convertiría celebrando al cielo, la de Montcada i Reixac desde los doce pasos firmaba la sexta diana.
El St Pölten totalmente destruido y desdibujado, añoraba el pronto paso del tiempo, la mejoría no se divisaba en el conjunto austriaco.
Con el positivo resultado, Pere Romeu implementó rotaciones, la polivalencia en el club español es una virtud añorada por todos los entrenadores. Con todo el equipo en terreno rival y una majestuosa jugada colectiva, la internacional noruega Caroline Graham sentenciaba el definitivo siete a cero.

