Una goleada que marcó el camino
En una tarde vibrante en el Estadio Anexo Príncipe Moulay Abdellah de Rabat, la selección de RPD de Corea selló su pase a la final tras vencer a Brasil por 0-2.
Desde el silbato inicial se percibió la superioridad asiática: Brasil apenas pudo hilvanar jugadas de peligro, mientras que Corea ejerció un dominio sereno y efectivo.
Primer acto: Corea impone su ritmo
Las norcoreanas salieron con determinación, cuidando cada salida, presionando con criterio y neutralizando las bandas brasileñas. Brasil, por su parte, intentaba construir pero chocaba con la defensa sólida de su rival, que además aprovechaba la transición rápida para generar peligro.
La primera clara llegó cuando Corea logró mantener la posesión y, con un pase profundo, abrió espacios que eran imposibles para Brasil en ese momento. El 1-0 llegaría tras una combinación rápida y letal en el área brasileña, que dejó a las sudamericanas sin reacción.
Segundo acto: remate perfecto
Tras el descanso, Brasil buscó recomponerse con más posesión y velocidad por las bandas, pero la solidez del equipo coreano y su eficacia hicieron la diferencia. El segundo tanto vino como consecuencia de un fallo defensivo en Brasil: pérdida de balón en zona peligrosa, y llegada directa al área rival que fue concretada sin titubeos.
Una vez con la ventaja de dos goles, Corea manejó el ritmo, bajó revoluciones y mantuvo el control del partido hasta el pitido final. De esta manera, aseguró su plaza en la gran final del torneo.
Contexto del torneo y significado del triunfo
Este triunfo cobra aún más valor al tener en cuenta que Brasil pelea por hacer historia en esta categoría, mientras que Corea de norte reafirma su condición de potencia emergente en el fútbol femenino Sub-17. Según los registros, tras los cuartos de final ya estaban clasificadas Brasil, Corea del Norte, México y Países Bajos.
La victoria 0-2 ante Brasil no sólo asegura el paso a la final, también demuestra que Corea domina en momentos clave y tiene capacidad para cerrar partidos con rigor.
Claves del éxito norcoreano
- Defensa compacta: dejó a Brasil sin oportunidades claras.
- Transiciones rápidas: supo capitalizar los errores del rival.
- Control del ritmo: tras ponerse en ventaja, manejó los tiempos.
- Mentalidad ganadora: no sufrió relajamientos y mantuvo la intensidad.
¿Y ahora qué sigue?
Con esta victoria, Corea espera rival para la final de la Copa Mundial Femenina Sub-17 (Marruecos 2025). Brasil, por su parte, queda con la espina de no haber alcanzado la final, pero queda la opción del tercer puesto para cerrar el torneo con dignidad.
El partido defiende además un mensaje sobre la expansión del fútbol femenino juvenil: países asiáticos que dominaban categorías menores siguen reafirmándose, mientras que selecciones sudamericanas luchan por cerrar la brecha.

