Orígenes: una goleadora con el fútbol en las venas
Karol Alejandra Murcia Salamanca, de 23 años, nació en Bogotá el 17 de diciembre de 2001. Su infancia y adolescencia estuvieron marcadas por los constantes viajes por Colombia, viviendo en Zipaquirá, Sesquilé y Santa Marta. Desde muy pequeña, su vida giró en torno al fútbol, jugando principalmente con chicos en torneos de micro de barrio, ya que en esa época «no había tanta mujer».

El duelo que se convirtió en goles
El fútbol profesional llegó a su vida a los 17 años, tras un evento trágico que la marco: la muerte de su hermano, sumió a Karol en un profundo dolor, alejándose de todo. Fue su madre quien, buscando ayudarla , decidió llevarla a las escuelas de Independiente Santa Fe. Este fue el abrebocas de su carrera deportiva en el fútbol profesional.

Un romance paralelo con el Futsal
Karol ya era reconocida en el mundo del futsal. Jugó en varios equipos donde comenzó a destacar. Participó en Intercolegiados y viajó a Cúcuta, forjándose una reputación como goleadora. Unos de sus momentos más memorables en esta disciplina fueron los goles que le anotó a la reconocida arquera Patricia Puchigay, algo que recuerda con especial orgullo. Aunque el fútbol 11 ahora se volvió su prioridad, a ese momento de su carrera jugaba en simultaneo futsal, ya que lo consideraba una terapia que le devolvía la confianza y la tranquilidad.

Los primeros pasos: Santa Fe y Fortaleza
Su paso por Santa Fe fue fundamental. Allí conoció a deportistas profesionales que la guiaron y, pese a las dificultades logísticas de viajar diariamente desde Sesquilé a Bogotá, siempre lleva al club en su corazón e inclusive sueña con volver a jugar en el. Debutó como profesional en Fortaleza, conjunto al que le guarda un gran agradecimiento. Su debut soñado terminó con gol, cumpliendo una meta personal. En este equipo conoció a compañeras clave forjando amistades duraderas.

Consolidación en Boyacá Chicó y el arte de no rendirse
Su transición a Boyacá Chicó representó un salto en su carrera. Allí compartió vestuario con figuras como Diana Chaves, y jugadoras a las que admira. Sin embargo, este periodo también fue desafiante para todas, debido a serios problemas administrativos en el club, que llegaron al extremo de que tuvieran que pasar situaciones ajenas que perjudicaban el bienestar de ellas, a pesar de las difíciles condiciones nunca se rindieron e hicieron una buena temporada. Fue en este momento donde la profesora Natalia Aguirre, se convirtió en un pilar fundamental de apoyo emocional para ella.

El salto a Europa: haciendo goles en Turco
La oportunidad de jugar en el extranjero llegó con el Telsiz Spor Women FC de Turquía, Karol describe esta experiencia como mentalmente desafiante. La barrera del idioma fue toda una aventura, ya que era la única colombiana en el equipo y vivía con dos compañeras rusas. Aprendió a comunicarse mediante señas y descubrió la importancia de la «conexión» con las personas más allá del lenguaje. Destacó que el fútbol turco es muy físico, un estilo que se adaptaba a sus características. Estuvo 5 meses en el país y afirma que volvería a jugar allí.

De regreso a Colombia: el paso por Equidad
A su regreso, fichó por Equidad Seguros, motivada por la oportunidad, esta etapa vino acompañada de aprendizajes vitales en su formación profesional enseñándola a separar situaciones de su vida personal y dejando también su huella goleadora que la caracteriza desde niña.

Conquistada por Perú: De un refuerzo corto a hacer historia
Su llegada a Perú parecía ser temporal: un contrato de dos meses con el Mannucci de Trujillo. Aunque fue un par de fechas, la experiencia fue tan positiva que, cuando recibió la oferta para unirse a Sporting Cristal con 6 meses de anticipación, no lo dudó. Fue la primera jugadora en llegar para la pretemporada 2025 y utilizó ese tiempo para adaptarse completamente. Bajo la dirección de la profesora Vivian Ayres, se reconvirtió aprendiendo de su táctica, y el resultado fue extraordinario. En la fase de apertura de la Liga Femenina Apuesta Total, vivió una racha goleadora histórica, cumpliendo su rasgo de «dejar huella en el fútbol y en la vida».

La «Comandante» y sus rituales
Su celebración de gol, con el brazo extendido imitando a uno de sus referentes John Jader Durán, le valió el apodo de «La Comandante» por parte de la prensa peruana, aunque aclara que no fue algo que ella buscara. Antes de cada partido, sus rituales incluyen llamar a su mamá, bailar en el vestuario y, al entrar al campo, saludar el tatuaje de su hermano Kevin, mirar al cielo y pedirle que la acompañe.

Presente y futuro: Con la mira en la Copa
Su mente actualmente está ocupada en los cuadrangulares finales de la liga femenina Peruana. Sueña con «levantar la Copa con la celeste» como un regalo para su familia y sus seguidores en Colombia y Perú. Aunque prefiere no proyectar demasiado, aprendió de la pérdida de su hermano a vivir el día a día, y se siente feliz y agradecida por ahora tener un contrato de largo plazo con el Sporting Cristal que le da estabilidad. Su mensaje es claro: «Los sueños sí se cumplen» y promete que seguirá guerreando para siempre.


