Corinthians, primeras tricampeonas de la historia de la Libertadores

Un sol hermoso, más de cinco mil hinchas presentes en el Estadio Florencio Sola de Banfield. Había un marco prometedor para un día lleno de historia. No importaba quien ganara, cualquier que alzara la gloria habría de superar números propios y de escribir un nuevo capítulo en el fútbol suramericano.

Deportivo Cali jugaba su primera final. Corinthians, por su parte, buscaba su tricampeonato consecutivo. El terreno tenía un verde perfecto para recibir el partido más importante del fútbol jugado por mujeres del continente. A las 2:30 p.m. hora de Colombia, 04:30 p.m. de Brasil y Argentina, la jueza María Fortunato dio inicio a un duelo inédito en esta instancia.

Primer tiempo: dominio de Corinthians y Agudelo, figura

Los primeros minutos fueron confusos. De ida y venida, de mucho pelotazo y al minuto tres comenzaron a acercarse las caleñas. Después, la balanza empezó a inclinarse un tanto más para las brasileñas. Ahí, el cuadro colombiano empezó a imponer orden, movilidad y cuidado en las marcaciones de sus rivales.

Gisela Robledo y Kelly Caicedo durante la final de la Conmebol Libertadores Femenina. Foto: Conmebol.

Al minuto 13, un cabezazo de Gabi encendió alarmas, pero Luisa Agudelo se quedó con la pelota. La número uno azucarera también sacó una pelota de media distancia de Duda Sampaio, aunque en el 28′ dejó un rebote en el área que hizo temblar a sus compañeras.

La más clara de las vigentes campeonas de Colombia en la primera mitad fue de Leidy Lorena Cobos, que lo intentó de fuera del área y forzó a Nicole a enviar la pelota a un tiro de esquina. No obstante, los 45′ iniciales terminaron con polémica.

Acción de Balón Parado. Minuto 45. Un centro, un error de Agudelo, un rebote y gol de Duda Sampaio. Sin embargo, el VAR llamó a la jueza argentina, que revisó y anuló el tanto. Respiró el Cali, respiró el banco y también, toda Colombia.

De las oportunidades desaprovechadas al punto penal

El Cali sacó la casta. El equipo de Jhon Alber Ortiz se centró en presionar alto. Si bien Corinthians tuvo dos llegadas claras en las que Luisa Agudelo fue protagonista, Leidy Lorena Cobos fue la jugadora más determinada a llegar al arco de Nicole Ramos. En el área, gambeteó, se quitó a dos del ‘timao’ y le remató a a la portera.

Al minuto 66, en otro intento del cuadro verdiblanco de sostener, darle manejo y mayor circulación Paola García filtró un balón para Angie Salazar, pero Ramos no dio cabida para la incertidumbre. Llegó con prontitud a la pelota y volvió a ahogar el grito de gol.

Al minuto 76, Ortiz empezó a mover el banco. Tuvo que darle salida a María Nisa Marquínez, que en un roce cayó en su hombro y empezó a sentir molestias. En su remplazo, ingresó Ana Fisgativa, que entró con fuerza al ritmo de partido implantado por García y compañía.

CONMEBOL LIBERTADORES FEMENINA – FINAL – Corinthians (BRA) vs Deportivo Cali (COL) – Créditos: Staff Images Woman/CONMEBOL

Al minuto 79, el cobro de tiro de esquina de Kelly Ibargüen terminó en otra jugada peligrosa de las colombianas: la defensa sacó el balón de la línea y, de chilena, Ana Fisgativa lo intentó, pero se fue por encima. Otro grito ahogado, pero que forjaba la ilusión.

Para el final del partido, por más que lo intentaron, fui imposible penetrar defensas, generar riesgo y desequilibrio. Todo se decidió desde los 12 pasos, una más para el Cali en el año (la segunda definición desde el punto penal del 2025, para ser precisos) y de fondo con un «esto es de nosotras», que esgrimió Luisa Agudelo previo a los cobros.

Tanda de penales

Comenzó pateando Corinthians. Las dos capitanas se lanzaron al ruedo de primeras y las dos anotaron. Gabi Zanotti y Paola García hicieron su tarea. Victoria Albuquerque también convirtió, pero llegó el momento doloroso.

Kelly Ibargüen cobró y pegó en el travesaño. Contrario a lo que pasó con varios de sus penales en Liga Femenina, se tomó confianza ante Santa Fe en la final de la Liga Femenina y ante Colo-Colo en las semifinales. El ‘timao’ tomaba ventaja y Tais da Silva, con su pierna derecha, sorprendió y dejó inmovil a la golera vallecaucana.

Melanín Aponzá convirtió, así como Stefanía Perlaza. No obstante, la seguridad de Marissa y de Jhonson fueron la gota que sentenció el hexacampeonato de las brasileñas y el tricampeonato consecutivo, siendo las primeras en la historia en lograrlo y, de paso, lo que les aseguó el cupo al Mundial de Clubes de la FIFA que se disputará en enero y, de paso, enfrentarán a Gotham F. C. en semifinales.

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