La Selección Colombia Femenina Sub-17 protagonizó una jornada de reivindicación en el Mundial de la FIFA Marruecos 2025. Tras un debut complicado frente a España, el equipo dirigido por Carlos Paniagua mostró carácter, fútbol y determinación para superar a Costa de Marfil con una actuación convincente que le permite seguir soñando con la clasificación a los octavos de final.
Inicio con carácter y gol clave de Ana Sofía Clavijo
Desde el arranque, la Tricolor asumió el protagonismo y demostró que la derrota anterior había quedado atrás. Con dominio del balón y un bloque ofensivo más dinámico, Colombia logró abrir el marcador a los 22 minutos gracias a Ana Sofía Clavijo, quien aprovechó un tiro de esquina para conectar un certero cabezazo y poner el primero del encuentro.
Ese gol marcó un punto de inflexión anímico para el equipo, que recuperó la confianza y manejó los tiempos del partido con mayor serenidad.
Colombia controló y definió el partido con inteligencia
Costa de Marfil, por su parte, intentó reaccionar con su habitual potencia física, pero se encontró con una defensa ordenada y una arquera segura. En el segundo tiempo, las africanas adelantaron líneas y generaron algunos sustos, aunque Colombia respondió con inteligencia y eficacia.
Los cambios tácticos de Paniagua fueron determinantes, especialmente el ingreso de London Crawford, quien a los 80 minutos amplió la ventaja con una definición precisa. En el tiempo añadido, Ella Martínez completó la faena con un potente remate que selló la victoria y desató la celebración de un grupo que necesitaba recuperar la confianza.
Un equipo renovado y con señales positivas
Más allá del resultado, el desempeño colombiano dejó señales alentadoras. El equipo mostró cohesión, equilibrio y mayor claridad en el juego. Fue, como destacaron varios medios, un verdadero “lavado de cara”: la defensa respondió, el mediocampo tuvo fluidez y la delantera aprovechó cada oportunidad.
La efectividad en las pelotas quietas, la solidez defensiva y la fortaleza mental fueron las claves de una actuación que revitaliza al combinado nacional y lo devuelve a la pelea.
Panorama del Grupo E y lo que se viene para Colombia
Con esta victoria, Colombia suma tres puntos y se ubica en la segunda posición del Grupo E, con buenas opciones de avanzar a la siguiente fase. En la última jornada enfrentará a Corea del Sur, que llega con una unidad y la obligación de ganar.
La Tricolor depende de sí misma: un triunfo la clasificará directamente a los octavos de final del Mundial Sub-17, mientras que un empate podría mantenerla con vida dependiendo de otros resultados.
Para Costa de Marfil, el panorama es más complicado, ya que necesita una victoria amplia y una combinación de marcadores favorables para seguir en competencia.
Una victoria que devuelve confianza y esperanza
El triunfo no solo le devuelve oxígeno y motivación a la Selección Colombia, sino que reafirma el potencial de una generación talentosa y ambiciosa. El cuerpo técnico corrigió errores del debut y consolidó un esquema más equilibrado.
El grupo luce unido, enfocado y convencido de que el torneo sigue abierto. La próxima cita ante Corea del Sur será decisiva, pero esta victoria deja una sensación esperanzadora.
Colombia volvió a creer, volvió a celebrar y volvió a competir con el corazón.

