Las futbolistas abandonaron el hotel de la delegación en Australia y fueron trasladadas a un lugar seguro mientras aumenta la inquietud por su situación.
Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Foto de portada: CNN.
Cinco integrantes de la selección femenina de Irán abandonaron el hotel donde se alojaba la delegación en Australia tras la participación del equipo en la Copa de Asia femenina y fueron trasladadas a una casa segura bajo custodia policial. La situación encendió las alarmas dentro del fútbol internacional y reactivó los pedidos para garantizar la seguridad de las jugadoras, luego de la controversia generada por su actitud durante el himno nacional en uno de los partidos del torneo.
De acuerdo con información publicada por medios internacionales y citada por fuentes cercanas al caso, las futbolistas dejaron el alojamiento del equipo con asistencia de la Policía Federal australiana después del último partido de Irán en la competencia, disputado frente a Filipinas. Las cinco jugadoras fueron trasladadas a un lugar protegido mientras crece la preocupación por posibles represalias si regresan a su país.
El episodio se produce en medio de un clima de fuerte tensión en torno a la selección iraní. Durante su debut en el torneo continental, frente a Corea del Sur, varias jugadoras permanecieron en silencio durante la interpretación del himno nacional, un gesto que generó repercusiones inmediatas dentro de Irán y provocó duras críticas desde medios estatales.

Reacción tras el silencio durante el himno
Luego de aquel partido, distintos medios oficiales iraníes cuestionaron públicamente a las futbolistas y calificaron su actitud como un acto de traición. En algunas publicaciones se sostuvo que el comportamiento del equipo representaba una traición en tiempos de guerra y se pidió que fueran tratadas como traidoras.
El gesto de las jugadoras ocurrió en un contexto político y social complejo para el país y rápidamente trascendió el ámbito deportivo. La situación despertó preocupación en organizaciones vinculadas al fútbol y también entre activistas y grupos que siguen de cerca la situación de las deportistas iraníes.
Tras la polémica generada en el primer encuentro, las futbolistas sí cantaron el himno nacional en los partidos siguientes del torneo.
Irán disputó tres encuentros en la Copa de Asia femenina y concluyó su participación el domingo por la noche tras caer en sus tres partidos del Grupo A ante Corea del Sur, la local Australia y Filipinas. En principio, la delegación tiene previsto regresar a su país, aunque no se ha confirmado públicamente cuándo se concretará el viaje.
Preocupación internacional por la seguridad del plantel
La situación del equipo también generó preocupación dentro del sindicato internacional de futbolistas. El presidente de FIFPRO para Asia y Oceanía, Beau Busch, pidió este lunes que se tomen medidas para proteger a las integrantes del seleccionado iraní.
“La realidad en este momento es que no podemos comunicarnos con las jugadoras. Es sumamente preocupante. No es algo nuevo. Esto ha sucedido desde que la represión se intensificó en enero y febrero”, declaró Busch durante una rueda de prensa.
El dirigente explicó que la organización mantiene contactos con distintas instituciones para intentar garantizar la seguridad de las futbolistas.
“Estamos muy preocupados por las jugadoras, pero nuestra responsabilidad ahora mismo es hacer todo lo que esté a nuestro alcance para intentar garantizar su seguridad”, señaló el presidente de FIFPRO, en declaraciones recogidas por el canal público australiano ABC.
Busch agregó que el sindicato trabaja junto a la FIFA, la Confederación Asiática de Fútbol y el Gobierno australiano para que se ejerza “toda la presión posible” con el objetivo de proteger al equipo, independientemente de si las jugadoras deciden permanecer en Australia o regresar a Irán.
“Es una situación realmente desafiante”, remarcó.
Manifestaciones y pedidos de ayuda
El clima de preocupación también se reflejó en las inmediaciones de los estadios durante los últimos partidos del torneo. Tras uno de los encuentros, un grupo de manifestantes intentó detener el autobús que transportaba a las jugadoras cuando abandonaba el recinto.
Según informó el canal público SBS, las personas que se encontraban en el lugar gritaban “¡salven a nuestras chicas!” mientras el vehículo se alejaba.
Testigos también señalaron que algunas futbolistas habrían realizado desde el interior del autobús gestos asociados a la señal internacional de ayuda, aunque otras fuentes cercanas al equipo expresaron dudas sobre si las jugadoras conocían el significado de ese gesto.

Peticiones de asilo y presión política
El caso también derivó en pedidos formales para que el Gobierno australiano conceda asilo a las jugadoras iraníes. Una petición dirigida a las autoridades del país expresa preocupación por la seguridad y el bienestar de las futbolistas si regresan a Irán. El documento ya superó las 68.500 firmas.
La situación incluso generó repercusiones a nivel político internacional. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió públicamente al Gobierno australiano que conceda asilo a las integrantes del equipo.
“Australia está cometiendo un terrible error humanitario al permitir que obliguen a la selección nacional femenina de fútbol de Irán a regresar a Irán, donde muy probablemente serán asesinadas. No lo haga, señor primer ministro, concédales ASILO”, escribió Trump en un mensaje publicado en su red social Truth Social dirigido al primer ministro australiano, Anthony Albanese.
El mandatario estadounidense añadió que Estados Unidos está dispuesto a recibir a las jugadoras si Australia decide no hacerlo. En otra publicación aseguró que ya había hablado con Albanese y afirmó que cinco futbolistas “ya han sido atendidas”.
Al mismo tiempo, Trump señaló que algunas integrantes del equipo consideran regresar a su país por temor a posibles represalias contra sus familias.
Por el momento, el Gobierno australiano no se ha pronunciado oficialmente sobre el posible otorgamiento de asilo. Ni el primer ministro Anthony Albanese ni el ministro de Inmigración Tony Burke han realizado declaraciones públicas al respecto, mientras que la ministra de Asuntos Exteriores, Penny Wong, evitó comentar directamente la solicitud durante una entrevista con el canal ABC.
La participación de Irán en la Copa de Asia femenina había sido considerada un hecho significativo dentro del fútbol del país, ya que el equipo logró clasificarse al torneo por primera vez desde 2002. Sin embargo, el desarrollo del campeonato quedó marcado por los acontecimientos que rodearon al plantel y por la creciente preocupación internacional sobre el futuro inmediato de las jugadoras.

