A 365 días del inicio, un año exacto, la organización avanza con sedes definidas, proyectos sociales, preparación deportiva y anuncios claves.
Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Foto de portada: FIFA.
Falta exactamente un año para que la Copa Mundial Femenina de la FIFA Brasil 2027 abra sus puertas y marque un antes y un después en la historia del fútbol femenino. Del 24 de junio al 25 de julio de 2027, Sudamérica recibirá por primera vez la máxima cita de selecciones, en una edición que reunirá a 32 equipos y que promete convertirse en la más grande organizada hasta el momento.
Mientras gran parte de la atención mundial continúa centrada en las competencias masculinas, Brasil ya activó oficialmente la cuenta regresiva. La FIFA celebró la fecha con un evento en Miami, en la Freedom Tower, mientras que en Río de Janeiro el Cristo Redentor fue iluminado con los colores de la competición. Además, se inauguraron murales conmemorativos en las ocho ciudades anfitrionas.
La directora general de fútbol de la FIFA, Jill Ellis, destacó el simbolismo de la sede elegida.
“No hay escenario más apropiado que Brasil para llevar nuestro deporte a nuevas cotas”.
La exentrenadora bicampeona del mundo con Estados Unidos también remarcó el potencial del país anfitrión.
“Creo que el país anfitrión duerme y respira fútbol. Así que pienso que la energía que van a ver del público, del público en general, y obviamente de los equipos que llegan a Brasil… es un país tan único, tan especial”.
Y agregó:
“Creo que se sentirá la misma energía que se percibe en estos momentos en los que reúnes al mundo, y tienes un producto increíble en el fútbol femenino. El nivel de calidad de las jugadoras es tan extraordinario que, sinceramente, creo que será una exhibición épica de fútbol y afición”.
La primera Copa del Mundo femenina en Sudamérica
Brasil fue elegido como sede el 17 de mayo de 2024 tras imponerse en la votación final a la candidatura conjunta de Alemania, Bélgica y Países Bajos por 119 votos contra 78.
De esta manera se convirtió en el primer país sudamericano y latinoamericano en organizar un Mundial femenino y en el sexto país del mundo en albergar tanto una Copa del Mundo masculina como femenina.
La competición mantendrá el formato utilizado en Australia y Nueva Zelanda 2023. Participarán 32 selecciones distribuidas en ocho grupos de cuatro equipos. Los dos mejores de cada zona avanzarán a los octavos de final y, posteriormente, comenzará la fase eliminatoria hasta definir a la campeona. En total se disputarán 64 partidos.
Será además la última edición con 32 participantes, ya que a partir de 2031 el torneo se ampliará a 48 selecciones.
Las ocho sedes confirmadas
La organización confirmó ocho ciudades anfitrionas y ocho estadios que ya fueron utilizados durante la Copa del Mundo masculina de 2014.
Las sedes serán:
• Río de Janeiro – Estadio Maracaná
• São Paulo – Neo Química Arena
• Brasilia – Estadio Nacional Mané Garrincha
• Belo Horizonte – Estádio Mineirão
• Porto Alegre – Estádio Beira-Rio
• Salvador – Arena Fonte Nova
• Fortaleza – Arena Castelão
• Recife – Arena Pernambuco
El Maracaná albergará el partido inaugural del 24 de junio y también la final programada para el 25 de julio de 2027.
Un legado que trasciende el fútbol
Uno de los ejes centrales del proyecto brasileño está vinculado al impacto social y cultural que dejará la competición.
La directora ejecutiva de Legado y Relaciones Institucionales del Mundial, Aline Pellegrino, remarcó que el objetivo es construir una herencia duradera para las próximas generaciones.
En la misma línea se expresó el ministro de Deportes, Paulo Henrique Cordeiro.
“Estamos trabajando para que esta sea el Mundial femenino más grande y mejor de la historia. El mayor legado que dejará será cambiar el rumbo para que el fútbol femenino alcance un nivel de igualdad cada vez más cercano al del fútbol masculino”.
Además, el funcionario aseguró que Brasil organizará “la mejor y la mayor” Copa Mundial Femenina de la historia.
El Gobierno brasileño también aprobó recientemente la Ley General de la Copa, la Ley 15.421, que establece el marco jurídico para el torneo e incorpora principios vinculados a la igualdad de género, la lucha contra la discriminación y el fortalecimiento del fútbol femenino como política pública.
Por su parte, quien fuera presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol, Ednaldo Rodrigues, había señalado:
“Recibir al mundo del fútbol y albergar el Mundial femenino en Brasil por primera vez hará que más niñas y mujeres jueguen al fútbol en los colegios, en los parques y en las playas. Este legado provocará además que las mujeres gocen de una mayor inclusión en el fútbol y demostrará su capacidad para ocupar otros cargos en nuestro deporte”.
La historia detrás de la lucha
Dentro de la estructura organizativa aparece una figura emblemática: Miraildes Maciel Mota, más conocida como Formiga.
La exmediocampista, que posee el récord de siete Mundiales disputados y 217 internacionalidades con Brasil, actualmente se desempeña como directora de Políticas de Fútbol y Promoción del Fútbol Femenino del Ministerio del Deporte.
Formiga recordó los años en los que las mujeres tenían prohibido jugar al fútbol en Brasil.
“En las décadas de 1950, 1960 y 1970, el fútbol femenino estaba prohibido en Brasil. Tenemos exfutbolistas que fueron detenidas por jugar al fútbol. Ellas son las que, con valor y determinación, se sobrepusieron a esas prohibiciones y consiguieron su libertad para que hoy otras puedan jugar al fútbol sin prohibiciones”.

La preparación de la selección anfitriona
Mientras avanza la organización, la selección brasileña también planifica cada detalle de su preparación.
El entrenador Arthur Elias confirmó que la Confederación Brasileña de Fútbol trabaja para disputar al menos una ventana FIFA en territorio brasileño antes del Mundial.
La intención es acercar al equipo a su público y familiarizar a las futbolistas con distintos escenarios que podrían formar parte del torneo.
Brasil ya disputó amistosos recientes frente a Estados Unidos en São Paulo y Fortaleza, además de participar en actividades organizadas en distintas regiones del país.
Elias también continúa observando futbolistas durante las concentraciones para definir el plantel que afrontará la Copa del Mundo en casa.
“Para nosotros albergar el Mundial es motivo de orgullo y alegría. ¿Presión? Jugar en nuestro país nunca será algo malo, nos centraremos en lo que nos afecte positivamente”.
Sobre las candidatas al título, el seleccionador fue claro:
“Sin duda, trabajaremos duro y competiremos por el título, pero creo que al menos hay diez selecciones capaces de ser campeonas. Los favoritos siempre son los que han ganado alguna vez”.
Y añadió:
“España y Estados Unidos están un escalón por encima de los demás e Inglaterra está a su altura, pero no han conseguido ganar un Mundial”.
También dejó en claro cuál espera que sea la herencia del torneo.
“Me gustaría que el legado que deje este Mundial sea brindar más oportunidades a las jóvenes que disfrutan jugando al fútbol, que reciban las mismas condiciones que los chicos, que se sientan alentadas y protegidas en su entorno. Fuera del campo, espero que refuerce el empoderamiento de la mujer y pueda contribuir a combatir todo tipo de violencia contra las mujeres”.
El fenómeno Marta
A un año del inicio del torneo, gran parte de las miradas también se concentran en Marta Vieira da Silva, quien llegará con 41 años al Mundial y todavía no confirmó si participará de la competencia.
Arthur Elias no ocultó su admiración.
«Lleva en la selección desde los 16 años y un año después ya estaba entre las mejores del mundo. Respeto mucho a las jugadoras históricas y brillantes de otros países, pero ella es la mejor de todos los tiempos. Entrenarla en la selección es algo increíble y especial en mi carrera que me llevo para siempre. Ella representa, tanto dentro como fuera de la cancha, el talento y la fortaleza de las mujeres brasileñas».
La periodista brasileña Giselly Corrêa también destacó la dimensión de la figura de la histórica atacante.
“Marta es más que una jugadora para nosotros. Es nuestra reina. Es la responsable de popularizar el fútbol femenino en Brasil porque, independientemente de la región, raza o clase social, todos los brasileños la conocen. Como a Pelé, Ronaldo o Neymar”.
Y completó:
“Es la portavoz del sueño de miles de niñas que querían jugar al fútbol y, por prejuicios, lo abandonaron en la infancia. Ella llegó y nos llevó a todas. Para mí siempre será la mejor del mundo”.
Las selecciones clasificadas
A exactamente un año del comienzo del torneo ya hay 14 selecciones con boleto asegurado:
• Brasil (anfitrión)
• Argentina
• Colombia
• Australia
• China
• Corea del Norte
• Corea del Sur
• Filipinas
• Japón
• Nueva Zelanda
• Alemania
• Dinamarca
• España
• Francia
Todavía restan definirse 18 plazas.
África entregará cuatro boletos mediante la Copa Africana de Naciones Femenina 2026. Concacaf otorgará otros cuatro cupos en su campeonato continental. Europa definirá siete lugares adicionales a través de los repechajes continentales.
Además, tres selecciones accederán mediante un repechaje intercontinental que reunirá a diez equipos provenientes de AFC, CAF, Concacaf, Conmebol, OFC y UEFA.
Con estadios listos, una estructura organizativa en marcha, leyes específicas aprobadas, campañas de promoción internacional, planes de legado social y miles de personas trabajando en la organización, Brasil ya inició oficialmente la cuenta regresiva. A 365 días del puntapié inicial, el fútbol femenino mundial mira hacia Sudamérica.

