El equipo de Christian Meloni dio vuelta el marcador en Villa Elisa, cerró la primera fase con puntaje ideal y quedó líder del Grupo B rumbo al hexagonal final del CONMEBOL Sub-20 Femenino. Una noche para la historia en Villa Elisa y un triunfo histórico que cambia el pulso del clásico.
Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Foto de portada: AFA.
La Selección Argentina Sub-20 escribió una página dorada en el Estadio Luis Alfonso Giagni, en Villa Elisa (Paraguay). Venció 2-1 a Brasil en la última jornada del Grupo B del CONMEBOL Sub-20 Femenino y consiguió su primer triunfo histórico en la categoría ante la Verdeamarelha. Además, cerró la fase con puntaje ideal: cuatro victorias en cuatro presentaciones.
El equipo dirigido por Christian Meloni dio vuelta un partido que comenzó adverso y mostró carácter competitivo para imponerse en el Superclásico de las Américas, aun cuando ambos ya tenían asegurada la clasificación al hexagonal final. Los clásicos, sin embargo, se juegan con el alma y piel. Y así fue.
La previa y el contexto
Argentina llegaba tras vencer a Ecuador, Perú y Bolivia, resultados que le permitieron meterse entre las seis mejores selecciones del certamen.
El torneo se desarrolla en dos fases: una preliminar con dos zonas de cinco equipos y una final todos contra todos entre los seis clasificados (los tres primeros de cada grupo). Los cuatro mejores del hexagonal final obtendrán el boleto directo al Mundial Femenino Sub 20 de Polonia 2026.
Las alineaciones del partido
Argentina (4-4-2): 12 Priscila Siben (Arquera); 2 Pilar Sabransky; 5 Valentina Tesio; 10 Francisca Altgelt (C); 11 Mercedes Diz; 13 Luzmila Ramírez; 14 Luisana Araya; 16 Julia Vinhas; 17 Denise García Rojo; 18 Brisa Jara; 21 Violeta Álvarez. DT: Christian Meloni.
Brasil: 12 Eluiza Kavalek (Arq); 3 Sofia Chaves; 4 Ana Souza (C); 7 Gisele Silva; 9 Giovanna Silva; 10 Maria Rodrigues; 15 Bianca Martins; 16 Ana Campos; 17 Evelin Bonifacio; 19 Brendha Da Silva; 21 Emilly Do Nascimento. DT: Camilla Santana.
Primer golpe brasileño y reacción inmediata
Brasil mostró desde el inicio su favoritismo para llevarse el torneo. A los 5 minutos, tras un intento argentino de salir prolijo desde el fondo con Priscila Sabransky, Bonifacio robó y asistió a Clarinha, quien filtró para Brendha. La número 10 definió fuerte y abajo ante Priscila Siben para el 1-0.
La Verdeamarelha dominó la posesión y replegó el juego hacia los extremos. Sin embargo, en el primer ataque argentino llegó la igualdad. A los 15 minutos, Francisca Altgelt ejecutó un córner perfecto y Denise García Rojo, volante del Getafe que ya le había marcado a Perú, ganó en el aire y puso el 1-1 de cabeza.
El trámite fue parejo, aunque Brasil duplicó los remates (14 contra 4) y mantuvo leve ventaja en posesión. Evelyn comandó una presión que casi termina en el 2-1, pero Siben respondió con solvencia ante Clarinha. Luego Emily probó desde larga distancia y el balón pasó cerca del palo izquierdo. Bonifacio también exigió a la arquera de Banfield, que volvió a lucirse.
Con ese 1-1 se fueron al descanso.
Cambios estratégicos y golpe definitivo
Meloni no había iniciado con Annika Paz ni con Kishi Núñez, dos de las goleadoras del torneo, quizás pensando en la acumulación de resistencia física para el hexagonal final.
En el complemento, Brasil volvió a acercarse y Carolina Ceniza fue clave desviando un remate desde la medialuna cuando Siben estaba jugada al otro palo. La intensidad comenzó a bajar y Argentina encontró el momento para cambiar la dinámica.
Ingresaron Annika Paz, Agustina Maldonado, Julieta Martínez y más tarde Kishi Núñez y Carolina Ceniza. Salieron Altgelt, Tesio y Denise García Rojo, tres de las más destacadas.
A los 32 minutos llegó el momento histórico. Tras una salida en falso de Brasil, Argentina recuperó y Agustina Maldonado lanzó un pase largo hacia Kishi Núñez. La delantera de Boca controló en la media luna y sacó una volea espectacular que se incrustó junto al palo para el 2-1. El banco argentino estalló.
Sostener y creer
Sobre el cierre, Brasil insistió, pero Argentina sostuvo la ventaja con orden y convicción. El pitazo final confirmó el triunfo histórico: primera victoria Sub-20 ante Brasil y liderazgo absoluto del Grupo B.
Más allá del resultado, el análisis deja señales claras. Argentina compitió de igual a igual ante el favorito, resistió en momentos críticos con una arquera determinante y golpeó con eficacia cuando el partido lo permitió. Supo sufrir y supo elegir cuándo atacar.
Ahora, el equipo de Meloni afrontará el hexagonal final con confianza renovada. El objetivo es claro: quedar entre los cuatro primeros y clasificar al Mundial de Polonia 2026.
La Albiceleste no solo ganó un clásico. Ganó convicción, identidad y un antecedente histórico que reconfigura la narrativa del fútbol juvenil sudamericano femenino.

