La volante del Deportivo Pasto, Sara Garzón compartió con Fémina Fútbol los hitos más importantes de su carrera profesional. El presente de su carrera profesional y su proyección del fútbol femenino en Colombia
Por Esteban Infante (@estebaninfante01) / Foto de portada: RRSS Sara Garzón
Sara Garzón ha construido su carrera con perseverancia y disciplina, nacida el 17 de diciembre de 2002 y formada en Bogotá, dio sus primeros pasos en Gol Star, hasta cumplir el sueño de vestir la camiseta de Millonarios Femenino, el club del que es hincha junto a toda su familia y donde comenzó a consolidarse como futbolista profesional.
A lo largo de su trayectoria ha sumado experiencia en diferentes equipos del fútbol colombiano como Cúcuta Deportivo y Atlético Bucaramanga, también vivió un paso por el fútbol peruano en Sporting Cristal, una experiencia que le permitió conocer otras realidades del deporte y fortalecer su crecimiento tanto personal como profesional.
En 2026 asumió un nuevo reto con Deportivo Pasto , equipo con el que afrontó una temporada marcada por los cambios, la rápida conformación del plantel. Aun así, considera que ha sido uno de los años que más le ha aportado en madurez y aprendizaje.
En conversación con Fémina Football, la volante habló sobre su presente, los desafíos del fútbol femenino colombiano, el sacrificio que implica ser futbolista profesional y el mensaje que quiere dejarles a las nuevas generaciones que sueñan con vivir del fútbol.
Sara Garzón: «En Colombia hay muchísimo talento, pero necesitamos una liga más organizada»
Fémina Football: Esta fue tu primera temporada con Deportivo Pasto. ¿Qué balance haces de esta experiencia tanto en lo profesional como en lo personal?
Sara Garzón: «Futbolísticamente no ha sido un año fácil porque todo se organizó muy rápido. Llegamos al club y apenas dos semanas después ya estábamos jugando el primer partido, sin una pretemporada completa.
En lo personal, siento que ha sido un año muy importante porque me ha permitido crecer y madurar. Las personas que hoy hacen parte del cuerpo técnico y la dirigencia me han enseñado muchísimo y eso ha sido muy valioso para mí.
También queda un poco de tristeza porque tenemos un grupo con grandes jugadoras y buen nivel futbolístico. A veces cuesta entender por qué los resultados no llegaron como esperábamos. Sin embargo, me voy con la satisfacción de haber aprendido mucho y de haber encontrado en Pasto una ciudad maravillosa y personas que me hicieron sentir muy bien desde el primer día.»
F.F.: ¿Cómo proyectas tu futuro una vez termine esta temporada?
S.G.: «Hoy es muy difícil hablar del futuro porque todavía tengo contrato con Deportivo Pasto hasta septiembre y aún no sabemos qué va a pasar cuando termine esta primera fase. No sé si el proyecto continuará o si aparecerán nuevas oportunidades.
Lo único que tengo claro es que estoy muy tranquila y agradecida por esta experiencia. Ahora solo queda esperar y confiar en que llegará la mejor decisión para lo que viene en mi carrera.»
F.F.: En varias ocasiones has contado que tu amor por el fútbol nació gracias a tu familia. ¿Cómo comenzó esa historia?

S.G.: «Desde muy pequeña el fútbol siempre estuvo presente en mi vida. Mi mamá cuenta que incluso antes de nacer ya reaccionaba cuando escuchaba hablar de fútbol. En el colegio solo quería jugar y disfrutar de este deporte.
Curiosamente, al principio fue mi mamá quien me apoyó para ir a entrenar. Mi papá tenía mucho miedo de que jugara fútbol porque pensaba que me podían lastimar, así que ella era quien me ayudaba a escaparme para poder asistir a los entrenamientos.
Con el tiempo mi papá me acompañó a una práctica y desde ese día cambió completamente. Se enamoró del fútbol femenino y empezó a apoyarme en todo. Después llegué a una escuela de formación en Bogotá y más adelante un entrenador de Millonarios me vio entrenando, me invitó a hacer pruebas y logré quedar.
Para mí fue cumplir un sueño porque toda mi familia es hincha de Millonarios. Poder vestir esa camiseta fue uno de los momentos más felices de mi vida.»

Sara Garzón: «No basta con tener talento; también hay que trabajar la mente, la humildad y la constancia»
F.F.: ¿Cuál ha sido el mayor sacrificio que has tenido que hacer para perseguir tu sueño de ser futbolista?
S.G.: «Soy una persona muy familiar. Mis papás, mis hermanas y mis sobrinos son mi mayor apoyo y alejarme de ellos siempre ha sido lo más difícil de esta profesión.
Cada temporada implica dejar a tu familia, tus amigos y muchas cosas que hacen parte de tu vida para perseguir un sueño. Es una decisión que llena el corazón porque haces lo que amas, pero también exige muchos sacrificios.
Creo que esa es una realidad que vivimos muchas futbolistas y, para mí, ha sido el reto más difícil durante mi carrera.»
F.F.: Tuviste la oportunidad de jugar en el exterior. Desde esa experiencia, ¿Qué crees que le hace falta al fútbol femenino colombiano para seguir creciendo?
S.G.: «Colombia tiene muchísimo talento. Si comparo el nivel de nuestra liga con el de otros países, como Perú, creo que aquí la calidad futbolística es muy superior.
El gran reto sigue siendo la organización. Necesitamos una liga más estable, con un calendario definido y una mayor duración. Es muy difícil para los clubes planificar proyectos cuando las fechas cambian constantemente o no hay claridad sobre cuánto durará la competencia.
Estoy convencida de que, si logramos consolidar una liga más organizada, el nivel del fútbol femenino colombiano crecerá todavía mucho más.«
Vea aquí: Carolina Pineda: “El talento no basta, la diferencia está en la disciplina y en saber competir”}

F.F.: ¿Quiénes han sido tus referentes dentro del fútbol?
S.G.: «En el fútbol masculino siempre admiré muchísimo a Andrés Iniesta. Desde niña disfrutaba verlo jugar y aprendía mucho de él.
En el fútbol femenino mi gran referente es Yoreli Rincón. La admiro por su calidad futbolística y por todo lo que ha superado a lo largo de su carrera. También me gusta mucho Catalina Usme; siento que tengo características con las que me identifico y son jugadoras que han marcado un camino muy importante para todas nosotras.»
F.F.: ¿Qué mensaje les darías a las niñas que hoy sueñan con convertirse en futbolistas profesionales?
S.G.: «Lo primero es poner todo en manos de Dios, porque muchas veces hay situaciones que no dependen de uno. Después viene el trabajo, la constancia y la disciplina.
Hay momentos en los que uno siente que las oportunidades no van a llegar, pero cuando trabajas con dedicación, tarde o temprano las cosas aparecen.
También es muy importante creer en uno mismo, fortalecer la parte mental y mantener siempre la humildad. El talento ayuda, pero no es suficiente. Para llegar al fútbol profesional se necesita preparación, sacrificio y mucha fortaleza emocional.»

