Carlos Ariel Osorio: el DT que creyó, creó y hoy cosecha títulos en el fútbol femenino colombiano

Foto: Dimoficialfemenino

En Colombia, aún hay quienes se sorprenden al ver cómo el fútbol femenino gana terreno, títulos y respeto. Sin embargo, detrás de muchos de esos logros hay procesos invisibles, entrenadores que creyeron cuando otros ni siquiera miraban.
Uno de ellos es Carlos Ariel Osorio, un hombre que cambió la historia del fútbol femenino en Risaralda y que hoy, además de dirigir en la Liga Femenina Profesional, sigue formando nuevas generaciones que sueñan con llegar al Mundial.

El clic fue construir algo donde nadie había trabajado

En 2012 decidiste apostar al fútbol femenino desde la base, en un momento en que pocos lo hacían. ¿Cuál fue ese clic que te llevó a invertir energía y pasión en este territorio aún por explorar?:


“Pasó en el año 2012, y aparece y surge de ese reto de explorar un espacio donde había todo por hacer, abrir y construir un camino para ellas, y yo creo que fue la principal razón que me movió a sacrificar quizás temas económicos y poner por delante ese objetivo de construir un proyecto serio, estable, consolidado, que nos llevará a generar un crecimiento en el proceso del fútbol femenino de la región, y de cómo podíamos soñar en grande con todas las niñas que veían en el fútbol su proyecto de vida»

El proceso que cambió la historia de Risaralda

Con Risaralda Sub‑17 rompieron una sequía de 50 años en 2022, y en octubre de 2024 la Sub‑19 volvió a coronarse invicta. ¿Cómo se construye ese ADN ganador en un departamento que despertaba hace poco al femenino?

“El logro con la Sub‑17 nace de un proyecto que arrancó en 2017-2018, con una categoría infantil que empezó a apostar por procesos como la Babyfútbol y la Ponyfútbol. Teníamos chicas hasta tres años menores de la edad, pero vimos cómo construir un camino desde ese colectivo.
A la par, fuimos evolucionando con el fútbol femenino y trabajando elementos que a largo plazo nos dejarían títulos. Así llegó el primer título para el fútbol femenino y en general para el departamento.
Muchas de esas jugadoras pasaron luego al Deportivo Pereira en 2022, donde también logramos la medalla de plata en Juegos Nacionales 2023. Esa generación que se consolidó a pulso terminó con el segundo título en 2024. Todo esto demuestra la importancia de liderar procesos, manejar la adversidad y generar éxito desde la derrota. Fueron piezas clave para alcanzar los resultados más importantes que ha tenido el fútbol femenino en el departamento”.

De Risaralda al mundo: el salto internacional

Tu aporte también fue clave para llevar cinco risaraldenses a la Selección Colombia Sub‑17 subcampeonas de la India. ¿Cómo viviste ese momento en el que tus métodos trascienden estadios regionales?:

“La primera convocatoria de nuestras jugadoras a la Selección Colombia fue un punto de partida para el éxito del proyecto. Hoy ya son 16 jugadoras las que han vestido la camiseta nacional desde nuestro proceso.
Tener cinco en un Mundial marcó la historia del fútbol en Risaralda. Eso viene de todo el trabajo desde las categorías infantiles, respetando cada fase sensible del desarrollo. Nunca invertimos la pirámide: primero nos enfocamos en aprender a jugar, en entender el juego, y después en competir.
Ese enfoque nos permitió potenciar a muchas jugadoras. Lo que vivimos con las chicas en la Colombia Sub‑17 y el paso de Ana María Guzmán al Bayern Múnich lo confirma. Ahora muchas niñas pueden soñar con llegar a esos niveles”.

Una liga femenina cada vez más feroz

La Liga Femenina 2025 sigue en desarrollo y estás entre los técnicos que lideran procesos con identidad propia. ¿Cuál es tu evaluación de este campeonato y el momento actual del fútbol femenino en Colombia?:

“Esta ha sido una de las ligas más competitivas de los últimos años. Casi tres equipos tenían oportunidad de clasificar en la última jornada.
Hoy vemos que el primero puede perder contra el octavo o el séptimo, y eso no es porque haya bajado el nivel. Al contrario, ahora hay procesos mejor conformados, nóminas más equilibradas, lo que genera un mejor espectáculo y hace que el torneo sea más atractivo.
A diferencia de ligas como la peruana, la ecuatoriana o la paraguaya, donde siempre hay dos equipos dominantes, en Colombia hay varios protagonistas. Eso crea una competencia maravillosa, posiciona a muchas jugadoras a nivel nacional e internacional y fortalece el desarrollo del fútbol femenino en el país”.

“Creer para crear”: el mensaje que deja a la nueva generación

Tu narrativa no se trata solo del DIM, sino de caminos para entrenadores y niñas de Risaralda. ¿Qué mensaje quieres dejar a colegas y a esa camada que te sigue?:

“El mensaje es claro: ‘creer para crear’. Desde nuestro trabajo siempre hemos buscado aportar al desarrollo del fútbol femenino, no solo en el alto rendimiento sino también desde la etapa formativa.
Creo que hemos dejado una huella importante y seguimos construyendo un camino. Hay que seguir creyendo para que los procesos crezcan y para que las niñas puedan soñar con vivir del fútbol.
Todavía hay muchos sectores machistas y falta de financiamiento, pero debemos abrir e iniciar procesos que permitan a estas chicas soñar y disfrutar de este deporte. El fútbol no tiene género.
Cuando el entorno crece, deben aparecer procesos de calidad, que den herramientas reales y que hagan más atractivo para las niñas iniciar proyectos deportivos integrales. También es clave que los padres de familia crean en la apuesta que puede significar el fútbol femenino como proyecto de vida”.

Una historia que sigue dejando huella

Carlos Ariel Osorio ya no es solo un DT de fútbol. Es un arquitecto de sueños, un formador de campeonas y uno de los nombres que más ha revolucionado el fútbol femenino colombiano.

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