La fiesta se celebra para poder homenajear a las niñas y mujeres que han dedicado su vida al fútbol femenino, al igual que todos los que hacen posible que siga creciendo.
Cada 23 de mayo se celebra el Día Internacional del Fútbol Femenino con el objetivo de homenajear a aquellas mujeres y niñas que han superado barreras en un deporte tradicionalmente asociado a los hombres. Este día busca visibilizar la importancia de fomentar la igualdad de género y la equidad en las diferentes disciplinas deportivas, y generar conciencia sobre la influencia del fútbol en mujeres y niñas.
¿Dónde nace la celebración?
Esta conmemoración fue establecida en 2015 por la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (CONCACAF). La iniciativa busca promover la práctica del fútbol entre niñas y mujeres en todo el mundo y fomentar la igualdad de género en este deporte. Según la CONCACAF, no solo se rinde homenaje a las futbolistas sino también al cuerpo técnico y a todas las colaboradoras del fútbol femenino.
El fútbol femenino tiene una rica historia y numerosos hitos destacables. Entre los datos curiosos se encuentra la fundación del British Ladies Football Club en 1894, considerado el primer club de fútbol femenino del mundo. En 1970 se celebró un torneo internacional no oficial que ganó Dinamarca. Durante las dos Guerras Mundiales, la participación de mujeres en el fútbol creció significativamente debido a la ausencia de hombres en el frente de batalla.
En el ámbito competitivo, la Copa Mundial de Fútbol Femenino de la FIFA fue fundada el 16 de noviembre de 1991, y la primera edición se celebró ese mismo año en la República Popular China, con la selección de Estados Unidos como campeona.
En 1996, el Comité Olímpico Internacional incluyó el fútbol femenino en los Juegos Olímpicos de Atlanta. Desde 1991, la FIFA otorga un premio para futbolistas femeninas, equivalente al FIFA World Player masculino. Además, la FIFA organiza las Copas Mundiales Femeninas Sub-20 y Sub-17.
Uno de los partidos oficiales más antiguos de fútbol femenino se celebró en Inglaterra en 1895, reuniendo a unas 10,000 personas. Sin embargo, en 1921, se emitió un decreto que suspendía esta práctica por considerarla inapropiada para mujeres, prohibición que se mantuvo hasta 1971.
Destacadas futbolistas han dejado su huella en la historia. Por ejemplo, Abby Wambach, exfutbolista estadounidense y medallista olímpica, es notable por sus 184 goles en 255 partidos y por haber ganado el Balón de Oro en 2012.
Este día no solo celebra los logros conseguidos hasta ahora sino que también representa un incentivo para futuras generaciones de mujeres en el deporte, permitiéndoles conquistar espacios tradicionalmente dominados por hombres y seguir avanzando hacia la igualdad de género.

