El equipo dirigido por Arthur Elías superó una desventaja inicial y logró vencer por 2-1. Mañana jugarán otro gran choque ante la USWNT exhibiendo récord histórico desde Fortaleza.
Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Foto de portada: CBF.
En el marco de la intensa y vibrante doble fecha de la CONMEBOL Liga de Naciones, el espíritu competitivo de Sudamérica quedó expuesto en su máxima expresión. Si bien la selección de Brasil no participa de este certamen oficial por su innegable condición de anfitriona de la próxima Copa del Mundo, demostró que sus motores están calentando a una temperatura ideal a falta de exactamente un año para la cita máxima.
En un amistoso de primer nivel mundial disputado el sábado en el imponente Neo Química Arena de la ciudad de São Paulo, el combinado sudamericano derrotó por 2 a 1 a la siempre candidata selección de Estados Unidos. Esta victoria no solo arruinó el emotivo regreso de Sophia Wilson a las canchas, sino que le permitió a la escuadra verdeamarela encadenar su segundo triunfo consecutivo frente a este poderoso rival internacional.
Un inicio fulgurante y el regreso de una estrella
El equipo estadounidense, dirigido tácticamente por Emma Hayes, llegó a territorio paulista buscando respuestas, rodaje y adaptación. Este compromiso de altísima exigencia marcaba el primer partido como visitante de Estados Unidos en Brasil desde el lejano mes de diciembre de 2014. El inicio del encuentro parecía un auténtico sueño para las norteamericanas, que dictaron el ritmo rápidamente con mucha velocidad y una fuerte presión alta. Apenas transcurría el segundo minuto de juego cuando Trinity Rodman robó el balón en el campo de ataque y asistió con precisión a Sophia Wilson.
La talentosa atacante que porta el dorsal número 11, en su tan anhelado regreso al equipo tras ausentarse durante todo el 2025 debido al nacimiento de su hija el pasado mes de septiembre, demostró inmediatamente por qué es considerada una de las mejores delanteras del mundo. Con un impacto letal, Wilson provocó una pérdida de balón entre tres jugadoras brasileñas, se deslizó sutilmente hacia el área y sacó un potente disparo desde afuera que se coló junto al poste izquierdo para marcar su primer gol internacional desde 2024.

La furia verdeamarela y una remontada express
Lejos de amedrentarse ante el aplomo de las actuales campeonas olímpicas, Brasil sacó a relucir toda su jerarquía colectiva y la innegable conexión de su tridente ofensivo. A los 6 minutos, Dudinha, vistiendo la camiseta número 7, recibió en el área tras una gran jugada individual de Bia Zaneratto por el sector derecho, pero su remate se fue por encima del travesaño. Esa fue la primera advertencia seria. A los 11 minutos, la defensa de Estados Unidos mostró deficiencias claras en la cobertura de un saque de esquina. Isabela envió un preciso centro al corazón del área, donde Tainá Maranhão, aprovechando más de dos metros de espacio libre respecto a la estadounidense más cercana, aprovechó el enorme hueco para conectar un potente remate de cabeza e igualar el marcador ante el delirio del público.
El golpe anímico fue sencillamente letal para la visita, que volvió a mostrarse extrañamente desorganizada apenas tres minutos después. En el minuto 14, originando un letal contragolpe desde su propio campo, la selección local no perdonó. Tras no poder controlar la transición rival, la defensa estadounidense quedó expuesta. Una vez que el balón llegó al área, la número 7 Dudinha trombó con una zaguera rival y, producto de una grave falta de comunicación entre varias jugadoras norteamericanas, el rebote le quedó absolutamente servido a Bia Zaneratto. La portadora de la camiseta número 16 definió en soledad con la pierna izquierda por encima de la portera Mandy McGlynn, sellando el 2 a 1 parcial que desató la fiesta local.
La resistencia local y la frustración norteamericana
El resto de la primera mitad mantuvo una altísima intensidad deportiva. A los 40 minutos, Tainá Maranhão arriesgó con un tiro lejano que casi se convierte en el tercero. Sobre los 44 minutos, la portera brasileña Lelê se vistió de heroína al salvar a su selección con dos espectaculares atajadas consecutivas en un mano a mano frente a la desequilibrante Wilson. Por el lado de Estados Unidos, McGlynn evitó que la desventaja aumentara contabilizando tres paradas fundamentales en la primera etapa. Al llegar el descanso, el equipo de Hayes vio esfumarse su ventaja inicial, mientras figuras rutilantes como Mallory Swanson y la legendaria Marta aguardaban pacientemente su turno en el banquillo, ambas también en pleno retorno a la actividad tras ser madres.
En el complemento, la selección estadounidense buscó el empate con desesperación. Aunque lograron superar a la escuadra de Brasil en tiros totales y en la estadística de posesión del balón, el ataque no logró generar verdadero peligro de forma constante. Gran parte de la decepción de la jornada recayó en el rendimiento de Trinity Rodman; la estrella ofensiva del Washington Spirit pasó totalmente desapercibida a lo largo de 88 minutos, sin generar ocasiones claras ni para ella ni para el famoso tridente apodado Triple Espresso, hasta que finalmente debió salir sustituida por lesión. Afortunadamente para su combinado, se espera que la dolencia sea de carácter leve y no le impida disputar el segundo partido de esta gira sudamericana.
Ocasiones desperdiciadas y el cierre en São Paulo
Fugiendo de la asfixiante marca estadounidense, el seleccionado de Brasil apostó a las genialidades individuales para liquidar el pleito. A los 9 minutos de la segunda parte, la imparable Zaneratto eludió a dos marcadoras en velocidad y casi anota desde larga distancia. Inmediatamente después, cerca de la hora de juego, la selección visitante tuvo su chance más clara cuando Claire Hutton sacó un potente remate directo y lejano que obligó a Lelê a realizar una estirada espectacular con su mano derecha; el balón llegó a impactar de lleno en el travesaño antes de salir por la línea de fondo. La guardameta Lelê, una pieza fundamental en el triunfo, debió retirarse en el minuto 81 aquejada por una lesión en la pierna, dejando el campo de juego con dos atajadas magistrales en su haber.
Aprovechando la pausa técnica, el entrenador Arthur Elias promovió diversas alteraciones en el equipo titular, utilizando las sustituciones como banco de pruebas y rotación de cara a la Copa del Mundo 2027. En el minuto 45 de la segunda etapa, la atacante del Atlético de Madrid, Gio Garbelini, robó un balón en salida e intentó una sutil definición picada ante McGlynn, pero el tiro salió muy débil. La última gran esperanza para Estados Unidos ocurrió en el agónico sexto minuto del tiempo añadido de la segunda parte, tras un saque de centro, cuando un balón que rebotaba vivamente dentro del área pequeña no alcanzó a llegar al estirado pie izquierdo de Jaedyn Shaw.
Esta dura caída significó prolongar a cuatro los partidos sin victorias de la selección de Estados Unidos jugando en territorio brasileño, una preocupante racha negativa que se remonta al lejano año 1997. Tras finalizar el encuentro, la figura del estratega brasileño cobró relevancia pública. El entrenador destacó la capacidad de reacción de Brasil y la personalidad demostrada por el equipo para revertir la desventaja inicial. Según él, el resultado refuerza la evolución del grupo en el proceso de preparación para la Copa del Mundo Femenina de la FIFA 2027.

Fortaleza se prepara para un récord histórico
Con la euforia de la victoria consumada, la delegación brasileña desembarcó rápidamente en la ciudad de Fortaleza para encarar el segundo duelo de esta serie preparatoria, programado para el próximo martes en la imponente Arena Castelão. Este gigantesco recinto, que también será una de las sedes oficiales del Mundial, funcionará como un severo examen de adaptación para el combinado estadounidense, que estará obligado a sostener la concentración desde el arranque y proteger mejor las segundas jugadas.
El ambiente en la ciudad promete ser verdaderamente ensordecedor y está a punto de marcar un hito absoluto. Este amistoso internacional registrará el mayor público de toda la historia del fútbol femenino en la Región Nordeste del país. Hasta el momento, ya se han vendido más de 37 mil entradas anticipadas, cifra que supera con creces el récord anterior de 33.272 espectadores que ostentaba la Arena Pernambuco desde el año 2024. El masivo evento funcionará en paralelo como un riguroso test operativo de cara a la gran cita mundialista, desplegando para la ocasión un plan de seguridad integrado que contará con el despliegue de 670 agentes y el incansable trabajo logístico de 200 voluntarios.
Consciente de la magnitud del espectáculo que se avecina, el gobernador del Estado de Ceará, Elmano de Freitas, destacó públicamente que la inminente ocupación total de las tribunas del estadio credencia con firmeza a su estado para buscar albergar el ansiado partido inaugural de la Copa del Mundo del próximo año. De esta manera, Brasil no solo se consolida deportivamente, sino que avisa al planeta que su estructura está lista para la gran fiesta de 2027.

