En el Allianz Arena, el conjunto alemán dio vuelta el marcador en los minutos finales, selló la serie 5-3 y aguarda por el cruce entre Barcelona y Real Madrid.
Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Foto de portada: Bayern Múnich.
El Allianz Arena fue escenario de una noche europea cargada de tensión y definición sobre el cierre. Ante 25.000 personas, el Bayern Múnich venció 2-1 al Manchester United y selló su clasificación a las semifinales de la UEFA Women’s Champions League con un global de 5-3. No fue un trámite sencillo: el equipo alemán tuvo que remontar en los últimos diez minutos un partido que parecía escaparse.
Un inicio adverso
El conjunto inglés salió decidido a revertir la serie y logró incomodar desde el arranque. Con presión alta y una Melvine Malard activa en ataque, el Manchester United encontró premio temprano. A los 10 minutos, la delantera aprovechó un pase en profundidad, leyó la espalda de la defensa y definió para el 0-1 que igualaba la eliminatoria.
Antes, ya había exigido a Ena Mahmutovic, que respondió bien en un primer intento. Pero en la segunda oportunidad, Malard no perdonó. El gol reforzó el planteo del equipo de Marc Skinner, que sostuvo intensidad en ataque durante el primer tramo y generó peligro también con Fridolina Rolfö, obligando a intervenciones defensivas clave como la de Vanessa Gilles.
Para el Bayern, que llegaba con ventaja tras el 3-2 en la ida, el escenario exigía reacción.
Empuje y resistencia
En la segunda mitad, el equipo dirigido por Alexander Straus —con ausencia de Edna Imade en el once inicial— dio un paso adelante. A partir de la tenencia y el dominio territorial, empezó a arrinconar a su rival.
Pernille Harder tuvo una de las más claras tras una gran maniobra dentro del área, pero Phallon Tullis-Joyce respondió con una atajada decisiva. La arquera visitante volvió a sostener a su equipo en varios tramos, mientras la defensa, con Maya Le Tissier y Millie Turner, resistía los embates.
Sin embargo, el desgaste empezó a sentirse. El Manchester United retrocedió metros y apostó a sostener el resultado, cediendo protagonismo. El Bayern, con reiterados envíos al área y situaciones de pelota parada, insistió hasta encontrar el quiebre.
La remontada en diez minutos
El partido cambió definitivamente en el tramo final. A los 80 minutos, tras un córner, Glódís Perla Viggósdóttir apareció en el área y envió la pelota a la red para el 1-1. La jugada había tenido un intento previo de Bernadette Amani.
El golpe fue inmediato y no dio margen de reacción. Apenas tres minutos después, otra pelota parada volvió a ser determinante. Malard salvó en la línea el primer remate, pero dejó el rebote en el punto penal y Linda Dallmann conectó de volea para el 2-1 definitivo.
En un cierre electrizante, el Bayern resolvió la serie con eficacia en el momento justo.
Semifinales y presente
El equipo alemán vuelve a meterse entre los cuatro mejores de Europa por tercera vez en su historia, la primera en cinco años. Además, sostiene una racha de 25 partidos consecutivos sin derrotas y 13 victorias seguidas, consolidando un presente de alto nivel competitivo.
Del otro lado, el Manchester United cierra una campaña europea que, pese a la eliminación, marca un crecimiento: alcanzó los cuartos de final en su primera participación en la fase principal del torneo. Sin embargo, el desenlace deja una sensación ambigua tras haber igualado la serie y no poder sostener la ventaja.
Lo que viene
Con la clasificación asegurada, el Bayern Múnich espera rival español en semifinales. La serie entre Barcelona y Real Madrid aparece prácticamente definida tras el 6-2 de las catalanas en la ida, lo que perfila un posible cruce de alto voltaje en la próxima instancia.
El Bayern ya está entre las cuatro mejores. Y lo hizo a su manera: resistiendo, ajustando y golpeando en el momento justo.

