Barcelona goleó al Olympique de Lyon en Oslo y conquistó su cuarta UEFA Women’s Champions League Femenina

El conjunto catalán exhibió una notable contundencia en las áreas de Noruega para sellar un póker de coronas históricas mediante los dobletes de Pajor y Salma.

Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Foto de portada: FC Barcelona.

El firmamento futbolístico del viejo continente presenció una de las exhibiciones más categóricas, contundentes e inapelables en la historia reciente de la disciplina. En las instalaciones del majestuoso Ullevaal Stadion de Oslo, en Noruega, el Barcelona recuperó el trono absoluto de la UEFA Women’s Champions League tras vapulear por un abultado marcador de 4-0 al Olympique de Lyon en el compromiso decisivo del certamen.

Con este resultado incuestionable, las dirigidas por el director técnico Pere Romeu sumaron la cuarta corona continental a las vitrinas de la institución catalana, consolidando una época de oro en el balompié global y cerrando una campaña de ensueño con la obtención del ansiado póker de coronas tras haber alzado previamente la Liga F, la Copa de la Reina y la Supercopa.

La gran final de la edición 2025-26 enfrentaba en el terreno de juego a las dos máximas potencias que han hegemonizado el desarrollo del certamen europeo en la última década. La rivalidad de ambos conjuntos, que registraba antecedentes sumamente dolorosos para las blaugranas con las derrotas sufridas en las definiciones de las temporadas 2018-19 en el reducto de Budapest y de 2021-22 en la ciudad de Turín, comenzó a tomar un rumbo completamente distinto a partir del triunfo obtenido por el conjunto español en la campaña 2023-24 en la cita de Bilbao.

Con la victoria consumada en territorio noruego, el historial directo en partidos decisivos entre ambas escuadras quedó completamente nivelado con dos vueltas olímpicas para cada bando, posicionando además al Barcelona en el segundo peldaño del palmarés histórico del torneo continental junto al Eintracht Frankfurt de Alemania, compartiendo esa ubicación de privilegio y situándose únicamente por detrás del laureado registro de ocho títulos que ostenta el cuadro de Francia.

Tensión táctica y la intervención del videoarbitraje en la etapa inicial

El pitazo inicial del compromiso dio paso a una batalla de alta intensidad donde ninguna de las dos plantillas escatimó esfuerzos físicos ni rigor en la marca. Desde los primeros segundos de juego se percibió la rigurosidad del planteamiento defensivo de las lionesas, evidenciado en una durísima entrada de la atacante Lindsey Heaps sobre la capitana Alexia Putellas a los quince segundos del arranque, una acción que tuvo su réplica inmediata minutos después con una infracción de Ewa Pajor sobre la lateral Selma Bacha.

El conjunto español intentó adueñarse de las acciones mediante el criterio de la posesión del esférico y generó la primera opción clara de peligro a los diez minutos mediante una internada profunda de la extrema Caroline Graham Hansen, quien envió un pase retrasado para el remate ajustado de pierna derecha por parte de Putellas que se marchó lamiendo el poste de la portería contraria.

La respuesta de las francesas fue letal en primera instancia y paralizó por completo los corazones de la parcialidad culé que se citó en gran número en las gradas de Oslo. Al minuto 13, Selma Bacha ejecutó de gran manera una infracción con pelota parada desde la zona de tres cuartos de cancha, la experimentada zaguera central Wendie Renard conectó un testazo de cabeza y, ante la respuesta inicial con los puños por parte de la portera Cata Coll, la estadounidense Lindsey Heaps capitalizó el rebote corto para empujar el esférico al fondo de las redes de la portería.

No obstante, la algarabía del elenco dirigido por Jonatan Giráldez se disipó por completo dos minutos después cuando la jueza principal del encuentro, tras una minuciosa revisión de la jugada a través del sistema de videoarbitraje (VAR), ratificó de forma oficial la posición fuera de juego de la atacante norteamericana en el momento del impacto inicial, invalidando la conquista.

A partir de esa incidencia, el trámite de la final se tornó sumamente de ida y vuelta, con una alarmante falta de control en el medio sector que convirtió el espectáculo en un duelo atractivo para los espectadores neutrales. La delantera polaca Ewa Pajor desperdició una desatención defensiva de Renard al intentar una vaselina lejana sobre la arquera chilena Christiane Endler que se terminó estrellando en el lateral de la red exterior.

La escuadra del Lyon contestó de inmediato con una aproximación profunda de Ada Hegerberg tras una habilitación entrelíneas de Signe Brand, cuyo disparo a quemarropa fue providencialmente bloqueado por Alexia Putellas arrojándose al suelo en el área chica. Posteriormente, una combinación asociativa nacida de un taconazo de Serrajordi habilitó a Alexia y esta a Pajor, cuyo remate final se marchó desviado por encima del travesaño.

La lateral Selma Bacha volvió a responder para las lionesas mediante un potente zurdazo de tiro libre directo que exigió un vuelo sin motor por parte de Cata Coll para repeler el peligro de su valla. De esta manera, el primer tiempo concluyó con una posesión inusual de apenas el 42% para las blaugranas, un reflejo del rigor físico impuesto por el elenco galo y que generó malestar en el banco español debido a la excesiva tolerancia de la árbitra ante la fuerza empleada por las jugadoras del Lyon.

El desequilibrio en las áreas y la consagración absoluta de Ewa Pajor

El paso por los vestuarios de cara al período complementario no modificó las piezas ni los cromos en los esquemas, pero la paridad del marcador se quebró de manera definitiva a los diez minutos de la reanudación por intermedio de la máxima artillera de la competición continental. Al minuto 55, Patri Guijarro, quien se erigió como el motor invisible del mediocampo tras iniciar el compromiso desde su posición natural de pivote y emular las grandes noches de conducción rompiendo líneas enemigas, realizó una cabalgada espectacular para asistir a Ewa Pajor, quien ingresó al territorio hostil y venció la resistencia de Christiane Endler con un derechazo cruzado inapelable para el 1-0.

El impacto del primer tanto en contra forzó al cuerpo técnico del Olympique de Lyon a mover el banco de suplentes de inmediato para meter más pólvora y sumar un perfil marcadamente ofensivo sobre el terreno verde. Sin embargo, el Barcelona supo leer a la perfección el giro de guión del partido y contuvo la tímida reacción de su rival con una madurez estratégica admirable.

A los 69 minutos, las culés coordinaron un contragolpe de manual para asestar un nuevo mazazo definitivo. Salma Paralluelo condujo la ofensiva con velocidad por la banda izquierda, transitó hasta la línea de fondo y envió una asistencia precisa hacia atrás para que Pajor, libre de marcas en el borde del área pequeña, rematara prácticamente a placer para decretar el 2-0 transitorio en el Ullevaal Stadion.

Con la desventaja de dos anotaciones en contra, el trámite de la final se abrió por completo transformándose en un ida y vuelta constante ante la falta de retorno defensivo del conjunto francés. En ese contexto de desprotección, la arquera Cata Coll volvió a sacar la capa de heroína cuando su equipo más lo necesitó, salvando un mano a mano determinante ante la atacante Tabitha Chawinga que podría haber complicado de sobremanera el tramo final del partido.

Ante la insistencia del rival, Pere Romeu movió las fichas para amoldar el juego a un ritmo cansino y dormir las acciones, dándole ingreso a las mediocampistas Claudia Pina y Aitana Bonmatí para sostener la posesión en el círculo central, sumando posteriormente a Camara y Kika en las sustituciones definitivas cuando el espectáculo demandaba un cierre sin sobresaltos.

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La delantera polaca Ewa Pajor celebra con emoción contenida la obtención del título continental y su consagración como la jugadora más valiosa del compromiso en territorio escandinavo (Foto: FC Barcelona).

La estocada definitiva de Salma Paralluelo en el cierre del cotejo

El tramo final del compromiso sirvió para certificar la superioridad jerárquica del campeón de la Liga F en las plataformas de transmisión de ESPN, cuyas señales llevaron todas las incidencias a los aficionados de todo el mundo mediante sus enviados especiales. La atacante maña Salma Paralluelo se encargó de colocar la guinda al pastel noruego al concretar un doblete espectacular en un intervalo de apenas tres minutos de juego.

Al minuto 90, la delantera aragonesa ensayó un formidable e implacable remate de pierna izquierda desde fuera del área grande que se incrustó directamente en la escuadra de la portería defendida por Christiane Endler. Posteriormente, ya en el tiempo de descuento cuando el cronómetro marcaba el minuto 90+3, Paralluelo hizo buena una habilitación por bajo cedida por Ewa Pajor para definir cruzado ante la salida desesperada de la portera chilena, sentenciando el 4-0 definitivo que propinó un baile futbolístico al laureado cuadro de Francia.

Para la experimentada guardameta sudamericana de las lionesas significó la segunda caída en una final continental bajo los tres palos del Lyon ante el mismo oponente, repitiendo el trago amargo vivido en Bilbao y teniendo que conformarse en esta campaña con la obtención previa de la Copa de la Liga de Francia. Por el contrario, la jornada representó la redención absoluta para la polaca Ewa Pajor, quien tras haber fichado por el Barcelona en el verano de 2024 con el objetivo de coronarse en Europa tras sufrir cuatro finales perdidas con la camiseta del Wolfsburgo de Alemania y una quinta con el Barça ante el Arsenal la temporada pasada, logró alzar el trofeo siendo distinguida como la jugadora más valiosa de la final y máxima goleadora con 11 dianas, superando su duelo particular con Alessia Russo.

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Salma Paralluelo besa el trofeo tras sus dos anotaciones en el Ullevaal Stadion tras firmar una ráfaga goleadora letal sobre el cierre de la gran final europea (Foto: FC Barcelona).

Análisis y testimonios desde los protagonistas en Oslo

Al concluir la ceremonia de premiación en el césped del Ullevaal Stadion, las principales protagonistas de la jornada comparecieron ante las cámaras de televisión en la zona de prensa para volcar las emociones de una noche que quedará grabada en los libros de historia. La delantera polaca Ewa Pajor, visiblemente emocionada hasta las lágrimas y sosteniendo el trofeo de MVP en su mano mientras realizaba un notable esfuerzo por comunicarse hablando en castellano ante los micrófonos de RTVE, manifestó lo siguiente:

«Es increíble, como este equipo, somos las mejores de Europa y estoy orgullosa de ser la futbolista del Barça. No tengo palabras. Era mi sueño y hoy lo he hecho, ganamos la Champions League. Es el mejor día de mi vida. No sé que más quiero decir porque estoy muy emocionada hoy. Quiero dar las gracias a mis compañeras por su trabajo por volver a estar aquí en esta final y volver a ganar este trofeo. Es un día muy especial»

«He perdido las cinco anteriores, pero siempre he pensado que un día con este equipo lo conseguiría. Ha sido un día fabuloso. Quiero disfrutar con el equipo, familia, fans… Este equipo y el staff trabajan muy duro cada día. Lo damos todo en los entrenamientos. Lo hacemos todo porque queremos ser un mejor equipo y mejores jugadoras»

«Para mí, es un placer formar parte de este gran equipo. Este me impulsa a ser mejor jugadora y persona. Es especial porque el Barça ha jugado seis veces la final y cuando veo este trabajo duro cada día sé que el equipo quiere volver a estar aquí el año que viene».

Por su parte, el entrenador del conjunto catalán, Pere Romeu, exteriorizó en rueda de prensa su enorme orgullo por el desempeño de sus dirigidas y analizó detalladamente el desarrollo estratégico de los noventa minutos de contienda:

«Estoy supercontento. Resultado contundente. Un partido parejo, en la primera parte hemos tenido dos o tres ocasiones, después un gol anulado, una parada de Cata. En la segunda parte hemos entrado mejor y con 1-0 hemos jugado muy bien. Han intentado ir a por partido muy rápido y eso nos ha llevado a ataques rápidos. Tiene mucho mérito lo que hemos hecho. Super feliz por el staff, jugadoras, equipo, club. Temporada brillante, somos merecedores y estoy super contento. En los partidos grandes tiene que dominar distintos contextos».

«Teníamos que atacar muy rápido, hemos tenido algunas situaciones para hacer daño en los metros finales y en la segunda parte si lo hicimos. Después de 1-0 vienen a por nosotras y nos ha abierto espacios para poder atacar y por eso hemos terminado con grandes conductoras y grandes velocistas. Estoy contento por todas, es injusto individualizar, pero estoy super contento con Ewa porque han sido muchas finales sin ganar y lo ha conseguido. Es fundamental para nosotros es esfuerzo, trabajo… y si pudiera dar los goles los daría antes de meterlos seguro. La motivación como tal no viene de un día puntual».

«La motivación de este equipo ha sido constante. Hemos tenido bajas sensibles y futbolistas que no esperabas han tenido dar un paso adelante. El equipo compite igual pese a las bajas y eso nos ha hecho muy fuertes a pesar de las bajas. Perder la temporada pasada nos ha llevado a crecer, queríamos levantar este título. Queríamos levantar este título otra vez. Para todos es lo más importante. Muy contento y orgulloso, hemos hecho cosas muy bien hechas durante toda la temporada. Es una gran final y una gran Champions en general. El premio no es solo el título, sino que las jóvenes lo hacen bien, las experimentadas las ayudan. Hay muchas cosas que nos hace sentir muy orgullosas».

En la acera opuesta, el estratega Jonatan Giráldez desmenuzó los factores tácticos que marcaron la pauta en las áreas durante los noventa minutos de la contienda y asumió la responsabilidad de la derrota frente al vestuario:

«Inicialmente ha habido un buen control del equipo, en cuanto a posición. Quizá una situación en algún momento que no ha sido excelente, pero creo que el Barcelona ha estado excepcionales hoy. Cuatro goles, es normal, el juego ha sido más abierto al final, había falta de retorno y el resultado no es lo más importante al final. Es una decepción. En cuanto a técnica y táctica no es el mejor momento para hablar de ello. La primera ha habido control, no estaban cómodas. Ha habido situación para marcar, hemos tenido la posesión, ellas solo tuvieron una ocasión».

«La principal diferencia en la segunda parte ha sido Pajor y Salma, que ha tenido cuatro o cinco situaciones de gol en la segunda parte. A raíz del segundo intentas añadir más gente en el perfil ofensivo, hemos tenido un mano a mano y después recibimos el tercero. Intentas ir a por el partido con 2-0 es más ida y vuelta y ellas han estado muy bien. La diferencia ha estado en ellas dos que en las áreas han estado excepcionales. Lo importante es el equipo. Hablo con ellas en los momentos malos y de decepción asumo cien por cien todo. Es un año con nueve jugadoras, con staff nueva y ahora tenemos dos días para digerirlo con la final de la liga aún por jugar. No es una temporada perfecta, pero llegar a la final, competir y por lo menos para poder quitarnos este mal sabor de boca. Por volumen de ocasiones en la primera parte merecimos al menos un gol. La sensación era buena, teníamos el control del partido, tenía un 42 de posesión el Barça que no es frecuente»

«Con una transición perfecta el gol de Pajor ha sido de mucho nivel. La diferencia ha sido la calidad en las áreas, las dos de arriba han marcado las diferencias. El partido ha sido mas abierto con el 2-0. Sí, pero no voy a hablar con las jugadoras de esto ahora. Ahora hay que permanecer juntas y centrarnos en la final de la liga. Los próximos días veremos, es fácil decir el año que viene, pero la prioridad es tener la posibilidad de ganar la liga. Un perfil ofensivo y crear las oportunidades posibles porque Carol es una jugadora estrella y ha estado más tiempo defendiendo que atacando. No hemos sido clínicos en los últimos minutos para marcar un gol pero se trata del equipo y como se desempeñan».

Video: ESPN.
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