De Huracán a la U. La arquera argentina se reinventa bajo los tres palos y, en diálogo con Fémina Football, habló de su presente en Chile en el año de la Copa y del Mundial 2023 en el que estuvo convocada con su Selección.
Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Foto principal: U de Chile.
A veces, los giros de la vida deportiva son tan inesperados como determinantes. Eso le ocurrió a Abigail Chaves, arquera argentina que hoy brilla en la Universidad de Chile, y quien en diálogo con Fémina Football repasó no solo su actualidad, sino también el camino recorrido, los tropiezos que la fortalecieron y sus objetivos de cara a este prometedor 2025. A un año de su arribo a tierras chilenas, Abi se consolida como una de las figuras del elenco azul, con el objetivo firme de alcanzar la gloria continental.
Un nuevo horizonte en suelo chileno
“La realidad es que muy bien, o sea, estoy ya hace un año, este es mi segundo año acá en Chile. Superó mis expectativas de lo que tenía porque antes el fútbol chileno no era tan competitivo como lo que es ahora. Este 2025 lo empecé bastante bien, con nuevos objetivos y con un club donde estamos aportando mucho. Empezamos con seis victorias, un empate y una derrota, que eso demuestra un poco de laburo que estamos haciendo”, expresó a Fémina Football.
La adaptación no fue sencilla. Cruzar la cordillera para iniciar una nueva etapa significó también un fuerte desafío personal. “Es siempre difícil adaptarse a un lugar nuevo. Yo estaba obsesionada con que me quería ir al exterior, pero cuando llegué acá a Chile fue un golpe de realidad en el cual te das cuenta que estás sola, que no es fácil adaptarse. Pero me adapté, el club y el equipo tienen mucha confianza en mí y me dio un envión a seguir queriendo estar acá otro año.”

El contraste entre dos realidades futbolísticas
En su análisis comparativo, la arquera no duda en marcar las diferencias estructurales y culturales entre el fútbol argentino y el chileno. “Considero que el fútbol chileno es mucho más táctico que lo que es el argentino. El argentino es un poco más físico que lo que es acá, pero en lo que es el entendimiento del fútbol es más complicado acá. Pero está bueno porque a mí, por ejemplo, me abrió un montón la cabeza de nuevas ideas, mismo que tengo entrenadores con otras ideologías, otros pensamientos, porque las chicas acá mismo tienen otro pensamiento de lo que es el fútbol y eso a mí me va haciendo más completa.”
También subrayó lo que encontró en la U, algo que no había sentido en otras experiencias, ni siquiera en clubes argentinos como Boca, San Lorenzo o Huracán. “Lo primero que me gustó acá es la obsesión o la visión que tienen. A mí me pasó que desde el día uno sentí que el entrenador de arqueras estaba como entregadísimo y confiado en lo que era mi labor.”

Un proceso de reconstrucción técnica y emocional
Su arribo en 2024 fue más que un cambio de equipo: significó una deconstrucción futbolística que, si bien no fue fácil, la llevó a una reinvención total. “Me costó un montón porque la técnica de lo que yo tenía en Argentina me corrigieron hasta cómo agarraba la pelota. Me cambiaron todos los gestos: lo que eran con mis pies, las levantadas, todo lo que te puedas imaginar. Fue como empezar de nuevo. Una escuelita fue para mí eso y me costó un montón entenderlo.”
La confianza del cuerpo técnico fue clave. “Había partidos en los cuales yo le decía a mi entrenador: ‘Te soy sincera, estoy más pensando en lo que me explicaste que en lo que puedo hacer.’ Me dice, ‘Olvidate de eso, es el momento de que vos te muestres como sos.’ O sea, lo que yo te doy son herramientas, pero yo no quiero que vos pierdas tu esencia.”
Una obsesión llamada Copa Libertadores
El sueño de disputar la Copa Libertadores fue un motor fundamental para que Chaves decidiera extender su estadía en la U. “Una de las principales razones es esa, que está la Libertadores de por medio y que tengo ganas de jugarla. Que cuando estuve en Boca el año que me fui, justo clasificaron y no me quedé para jugarla… Igual que acá, como me pasó con San Lorenzo. Y bueno, acá con la U no iba a repetir la historia, o sea, tres veces no podía pasar lo mismo.”
Pero también hay una cuenta pendiente con el título local. “Tengo una espina del año pasado de que yo quiero ser campeona con la U y demostrar por qué estoy acá… Quiero demostrar que todas esas cosas que estoy haciendo tienen un objetivo, que es ser campeona de la copa.”
El camino hacia el Mundial y la oportunidad con la Selección
Su explosión en Chile le permitió tener visibilidad y coronar un viejo anhelo: representar a Argentina en el Mundial en el año 2023. “Tuve un técnico que me dio una oportunidad. Me pasó eso con Juan Palermo en Huracán. Él fue el que me dio la oportunidad, el que confió más en mí de lo que yo estaba confiando en ese momento… Se lo dije a él el día que me puso a jugar. Él me dijo que si seguía entrenando así, no me iba a sacar más del arco. Y yo le dije, ‘Vos me diste una oportunidad y me diste la confianza.’”
La noticia de la convocatoria mundialista la recibió concentrada y un día antes de su cumpleaños. “Fue muy emocionante. Creo que no paré de sonreír y de llorar de alegría hasta que volví del Mundial. A mí me había pasado que antes, para la Copa América del 2022, yo había estado concentrada también y me lesioné un mes antes… Dije, ‘Tengo que llegar al Mundial, sea como sea, tengo que llegar.’”

Del Ducó al mundo: una historia de resiliencia
En una entrevista de 2022 en el estadio Tomás A. Ducó con Fémina Football, Chaves recordaba sus frustraciones. Dos años después, ese sentimiento cambió: “La verdad que no me di cuenta lo rápido que pasaron y cómo fui evolucionando… Me pasaba que había días que ellos me decían: ‘No te preocupes, porque vos vas a estar ahí’. Sabían que me dolía el no estar.”
Incluso llegó a replantearse su imagen pública. “Llegué a pensar que era por mi manejo de redes sociales que no se me citaba. Imaginate el nivel de obsesión que llegué a tener que hasta dejé de publicar cosas en un momento.”
Un alma resiliente, una arquera con ambición
Aunque en Boca y San Lorenzo no tuvo muchos minutos, Chaves rescata aprendizajes valiosos. “En Boca considero que fue lo más lindo que me pasó y a la vez lo que más me enseñó. Aprendí un montón de cosas… Me pasaba que un técnico me decía: ‘Mejoraste un montón, estás re bien, lo único que te falta es rodaje’. Y yo lo miraba como diciendo, ‘Pero el único que me lo puede dar sos vos’.”
Y en Boca, además, vivió una de sus etapas más complejas. “Caí con depresión, estuve internada, con un montón de cosas. Dije: ‘Pucha, mi vida está primero’. No puedo seguir estando en un lugar que amo tanto y que me está haciendo tanto mal.”

“Se me cruzó por la cabeza dejarlo al fútbol. Más que nada por las desilusiones que tengo como deportista. Tener tantas virtudes y no poder demostrarlas era frustrante… Pero mi mamá me enseñó que las cosas no se abandonan. Me caracteriza la resiliencia. Hasta que no cumpla los objetivos, no voy a abandonar.”
Cuando se trata de referentes, es clara: “La referente en mi vida es mi mamá, por cómo afronta la vida. Por más que a veces creo que está un poco loca, creo que también estoy loca por culpa de ella.”
Una arquera con alma de delantera
Chaves también compartió detalles técnicos sobre su evolución. “Una de las cualidades que mejoré mucho acá es la visión sobre el juego. Me animo mucho más a jugar con los pies… Una de mis mayores virtudes siempre fue el juego aéreo… Y soy una loca para atajar, no le tengo miedo a nada. Esa es mi mayor virtud.”
Aunque sueña con volver a la Selección, hoy la mente de Abi está puesta en la U. “La realidad es que ahora estoy sacando mi cabeza de lleno a lo que es la U. La Selección Argentina no quiero decir que me saca de foco, pero es desilusionante ver la lista y nunca estar.”
No es casual que en Huracán haya hecho un gol de mitad de cancha. Su ambición va más allá del arco. “Lo digo: el retiro de mi vida futbolística va a ser como delantera y no como arquera.”
Foco en el presente, sin dejar de soñar
Y cerró con un deseo que resume todo su presente: “Tenemos un grupo muy lindo acá en Chile, un camarín hermoso. Considero que eso muchas veces hace que se logren los objetivos. El objetivo principal es salir campeonas. Ir a la Libertadores y competir, no ir a participar.”
Abi Chaves no solo defiende el arco de la U. Se defiende a sí misma, a su historia, a sus decisiones. Y lo hace con una convicción que contagia. Su presente en Chile es el reflejo de una carrera marcada por la resiliencia, por la pasión y, sobre todo, por el amor al fútbol. Un amor que, en su caso, es también una forma de vida.


