Antonio «Tano» Spinelli: la revolución de Perú y el histórico desafío de enfrentar a Argentina

El estratega de Perú en diálogo con Fémina Football, reflexiona sobre el crecimiento de la Bicolor, sus raíces en Racing y el desafío de enfrentar a su propio país por la fecha 8 de la CONMEBOL Liga de Naciones.

Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Foto de portada: FPF.

El fútbol femenino sudamericano se encuentra en un punto de ebullición, y la Selección Peruana es hoy uno de sus grandes focos de atención. Con la llegada del técnico argentino Antonio Spinelli hace apenas medio año, la Bicolor ha experimentado una metamorfosis acelerada. Lo que inicialmente se concibió desde la Federación Peruana de Fútbol como un proyecto a largo plazo, con la mira puesta en el Mundial de 2031, rápidamente se transformó en una realidad competitiva que hoy tiene a Perú dependiendo de sí mismo para pelear por un boleto al repechaje mundialista de Brasil 2027.

En vísperas de un cruce trascendental ante la Selección Argentina —su país natal—, Spinelli reflexiona sobre el presente de sus dirigidas. Con la experiencia de haber construido desde cero los cimientos del fútbol femenino en Racing Club y tras un intenso paso por la excelencia profesional de Chivas de Guadalajara en México, el DT asume hoy el enorme desafío de dirigir a la selección mayor y coordinar las divisiones juveniles de Perú. En esta charla a fondo, detalla cómo gestiona un plantel disruptivo, la conformación de una nueva identidad y la ética de trabajo inquebrantable de un cuerpo técnico que respira fútbol las 24 horas del día.

El desafío ante Argentina: Un duelo de contextos

—Antonio, se viene un partido crucial ante Argentina, un equipo que está muy cerca de clasificar y que, además, es tu país. Teniendo en cuenta que vos serías «local» y el equipo visitante, ¿qué desafío táctico te espera frente a este contexto?

—Cuando llegamos hace apenas seis meses, sabíamos que teníamos un proyecto a mediano y largo plazo. Pero somos animales de competencia, uno nunca se prepara para perder; nos preparamos para ganar y brindar el cuerpo, el corazón y el alma. Cuando la Federación de Perú, por medio de Jean Ferrari, eligió nuestro perfil, sabíamos que asumíamos una responsabilidad doble al ser foráneos. Hubo que hacer un reacomodamiento del perfil de selección que queríamos construir.

Hoy, las dos selecciones llegan en su prime, pero dentro de sus propios contextos. El de Argentina tiene que ver con un comando técnico que viene trabajando desde 2021; son cinco años de proceso contra nuestros cinco meses. Argentina viene de hacer una fecha FIFA muy buena, ganándole a Chile y a Venezuela de visitante, y empatando con Colombia. Pero nuestra selección está en un proceso de crecimiento constante, normalizando algo que antes no era normal: llegar con chances matemáticas y depender de nosotras mismas luego de jugar el repechaje mundialista.

—Han logrado resultados muy positivos en poco tiempo, cambiando la historia reciente de la selección.

—Totalmente. Nos hemos regalado esta oportunidad a través de los resultados. Vinimos a jugárnosla con un plantel joven, disruptivo, que no se pone límites y que está empezando a vivenciar que la competitividad trae resultados aparejados. Sabemos que este partido contra Argentina es el más importante de la historia de la selección de Perú, porque las fechas pasadas también lo fueron. Eso marca una mejora constante. Y si ganamos, el próximo contra Bolivia pasará a ser el más importante.

De Avellaneda y Guadalajara a la Bicolor

—Venís de ser nominado en 2023 en un grupo selecto de los mejores entrenadores del mundo, con una gran trayectoria en Racing y en México. ¿Qué rescataste de esas experiencias para volcarlo hoy en Perú?

—Es interesante, porque a veces lo hablo con mi padre. El proceso actual en la selección de Perú se parece mucho más a mis inicios en Racing que a lo que viví en Chivas de Guadalajara. En México experimenté la máxima excelencia profesional: jugar semifinales a cancha llena, televisados por aire; cosas de las que en Sudamérica todavía estamos un poco lejos. Pero en Racing, en 2016, hubo que armar la disciplina de cero. Éramos el único de los cinco grandes sin fútbol femenino y empezamos en la B.

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Antonio Spinelli asumió el mando de la Selección Peruana hace seis meses y logró imprimirle rápidamente su sello táctico a un plantel joven y disruptivo que no se pone límites (Foto: FPF).

La Liga Argentina fue para mí el preescolar, la primaria y la secundaria. Allí aprendí a hacerme cargo de un proyecto integral, tal como hago hoy en Perú, donde dirijo a la absoluta y soy el director deportivo de las juveniles, planificando la metodología de arriba hacia abajo. México, en cambio, fue la universidad: allí aprendí a gestionar recursos humanos a gran escala, algo que hoy también aplico en la selección.

—¿Notas muchas diferencias entre el perfil de la jugadora argentina y la peruana?

—Sí. La Liga Argentina cambió muchísimo, se volvió muy física, y su selección es el denominador común de esa liga, ya que muchas jugadoras que hoy están en el exterior salieron de ahí. En Perú el caso es distinto: tenemos muchas chicas nacidas en el exterior que no han pasado por el proceso de la liga local, sino que vienen de otras ligas y juegan por su nacionalidad. Más de la mitad de nuestro plantel hoy tiene ese perfil. Conocemos muy bien a Argentina, sus debilidades y fortalezas, pero nosotros también tenemos nuestras armas.

Las bajas, el recambio y la «incomodidad cómoda»

—En la previa de este partido sufrieron las bajas por lesión de Mia Ovando y Mia García. Teniendo en cuenta que han construido una idea de juego muy sólida, ¿cómo reestructuras el once inicial sin alterar el funcionamiento?

—Hay una frase que se usa mucho ahora: «sucede, conviene». Somos una selección que viene haciendo un cambio generacional y estamos todo el tiempo ampliando el espacio muestral de jugadoras. Jugamos un poco con la incomodidad. Para mí, tener que elegir entre tantas jugadoras buenas me genera una «linda comodidad dentro de la incomodidad». Si hoy la gente debate por qué está una y no la otra, quiere decir que el abanico de opciones creció.

Me duelen las ausencias más desde lo simbólico. Mia García tiene 17 años y era su primera citación; sé que va a tener muchísimas más. Mia Ovando venía de una lesión larga desde la Copa América y veníamos siguiéndola. Pero no soy un entrenador de poner excusas. Forma parte de las reglas del juego. Tenemos claro cómo queremos jugar independientemente de las intérpretes.

—Es evidente que hay un trabajo muy exhaustivo detrás de escena, desde el análisis de video hasta el scouting de estas nuevas jugadoras.

—Sin duda. Matías «Turquito» Isaac, que es el videoanalista, y Tony Massa en el área de scouting, hacen un trabajo fundamental. A veces nos llegan videos a través de los propios padres de las chicas que juegan en el exterior. Somos un cuerpo técnico de gente muy trabajadora. No me gusta usar la palabra «enfermos», pero somos demasiado apasionados; vivimos 24/7 pensando en esto. Los resultados logrados en tan poco tiempo no son casualidad, son el producto de la causalidad, de la acción y reacción de todo este enorme trabajo.

Mira la entrevista completa de Antonio Spinelli con Fémina Football

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