Aitana Bonmatí guía el triunfo barcelonista en el adiós definitivo de Alexia Putellas

La mediocampista anotó el tanto del éxito blaugrana frente a la Real Sociedad, mientras la afición brindó un homenaje inolvidable a su emblemática capitana número once.

Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Fotos de portada: Liga F.

El imponente recinto del Johan Cruyff experimentó a lo largo de esta mágica jornada dominical una de sus tardes deportivas más conmovedoras, profundas y cargadas de emotividad en el transcurso del último compromiso en condición de local para la gran capitana barcelonista.

El club catalán logró doblegar a la dura escuadra de la Real Sociedad, pero el resultado numérico terminó transformándose en una mera estadística anecdótica dentro de un contexto inigualable donde el estadio se colmó de punta a punta, congregando a la asombrosa cantidad de 5.428 espectadores que acudieron para rendir una merecida pleitesía y despedir por todo lo alto a su inigualable jugadora.

Alexia Putellas acaparó el inmenso y justificado protagonismo del último partido del presente curso competitivo para el Barcelona ante su incondicional público. Fue una jornada repleta de lágrimas, abrazos interminables y de una emotividad desbordante que embargó a la totalidad de la plantilla azulgrana.

Esto se debió a que, sumado al irremediable y doloroso adiós de la emblemática número 11, también confirmaron su salida otras auténticas y laureadas leyendas de la institución como lo son Marta Torrejón, Ona Batlle o la aguerrida defensora central Mapi León, quienes tampoco lograron contener sus lágrimas de emoción a lo largo de la soleada y cálida tarde barcelonesa, conformando un cuadro de despedida colectiva absolutamente inolvidable para todos los presentes.

El dominio azulgrana y la búsqueda incesante hacia la homenajeada

Fue una despedida moldeada, diseñada y ejecutada milimétricamente a la inmensa altura deportiva y humana de la gran capitana del equipo. Sus compañeras de plantilla saltaron al brillante verde del terreno de juego con la firme y clara intención de que, en este compromiso final frente a sus fieles seguidores, ella fuera la brújula táctica y la grandísima protagonista del juego en cada sector del campo.

Por este exacto y noble motivo, desde el mismo silbatazo inicial de la colegiada, todas las futbolistas azulgranas la buscaron de manera constante en cada transición ofensiva y en cada elaboración desde el fondo, intentando que el balón pasara siempre por sus prodigiosos botines para organizar los ataques.

El reloj del estadio marcaba el minuto 11 de la primera mitad cuando el coliseo al completo, en un maravilloso acto de devoción unánime, se puso en pie y coreó con fuerza el nombre de su capitana, su eterna referente.

Tras este hermoso tributo emanado desde las abarrotadas gradas, el claro dominio territorial local se materializó en el marcador a los 13 minutos de juego, instante preciso en el que la talentosa atacante Claudia Pina envió el balón al fondo de la malla rival para certificar un tremendo premio individual. Con esta diana logró consolidarse definitivamente como la máxima artillera de todo el campeonato, alcanzando sus 21 goles en la competición tras recibir un preciso y quirúrgico pase originado en los botines de la incansable zaguera Mapi León.

El empate visitante y el magistral retorno goleador de Aitana Bonmatí

Como era de esperarse en un día de esta tremenda magnitud histórica, Alexia Putellas buscaba su propia anotación con un ahínco y una determinación admirables. La gran oportunidad para la número once pudo haberse materializado de forma brillante en el minuto 18, pero la sumamente aplicada zaga defensiva del combinado vasco se interpuso en el último milímetro de césped para ahogar el grito de festejo que ya se preparaba en las gargantas de los aficionados.

Apenas unos instantes después de esa acción, la delantera Claudia Pina también dispuso de otra ocasión verdaderamente inmejorable para firmar su doblete personal de la jornada, pero su potente disparo terminó marchándose alto por encima del travesaño de la portería rival.

En el bando contrario, quien no perdonó frente a la meta azulgrana fue la astuta futbolista visitante Emma Ramírez. En lo que significaba una jornada de regresos y sensaciones encontradas, la jugadora de la Real Sociedad supo aprovechar al máximo una desatención defensiva y, tras controlar el esférico de manera magistral con su pecho tras un saque de banda ejecutado con mucha profundidad, remató a gol para estampar un sorpresivo 1-1 en el marcador.

Con esta inesperada igualdad en las cifras, la fiesta de despedida no estaba resultando ser todo lo redonda y perfecta que la pasional parroquia del Barcelona anhelaba de todo corazón desde los primeros compases del choque, generando un manto de suspenso en el recinto.

Sin embargo, siendo totalmente fiel a su indomable espíritu competitivo, Alexia Putellas tomó la firme determinación de echarse todo el peso estructural del equipo sobre sus espaldas. La legendaria centrocampista generó otra excelente ocasión de peligro inminente antes de vestirse de solidaria asistidora para conectar de manera brillante con la talentosa mediocampista Aitana Bonmatí.

Tras recibir el esférico en una posición inmejorable de cara a la portería, Aitana ejecutó un fantástico y desequilibrante amago para desorientar por completo a su marca defensiva y acto seguido anotó el 2-1 definitivo mediante un formidable y letal derechazo cruzado que dejó sin opciones a la portera rival.

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Aitana Bonmatí celebra su gol tras dejar atrás un largo periodo de recuperación física. ¿El plus del gol? Que Alexia Putellas le dio una asistencia en el último partido de una de las mejores duplas de mediocampistas en la historia del fútbol femenino (Foto: FC Barcelona).

Tuvieron que transcurrir exactamente 193 días desde su dolorosa y desafortunada lesión física para que Aitana Bonmatí volviera a sentir la inconmensurable alegría de marcar un gol oficial defendiendo la elástica del Fútbol Club Barcelona. Con la anhelada ventaja restaurada en el luminoso gracias a esta brillante asociación entre dos de las mejores futbolistas del planeta, ahora sí, todo el desarrollo del evento deportivo estaba fluyendo perfectamente y encarrilado según el plan establecido por el cuerpo técnico local para coronar la fiesta.

A pesar de todas las pesadas connotaciones festivas, institucionales y nostálgicas que rodeaban constantemente el desarrollo del choque, la plantilla de la Real Sociedad no estaba dispuesta a regalar ni un solo centímetro del trámite del partido de ninguna manera y sus aguerridas futbolistas nunca bajaron los brazos, manteniendo una encomiable y loable intensidad en cada balón disputado.

Por su parte, la capitana barcelonista ambicionaba ampliar aún más la renta y continuaba buscando desesperadamente ese último gol que pusiera la cereza al pastel de la jornada, aunque el caprichoso destino deportivo parecía dictaminar de forma silenciosa que se marcharía definitivamente del impecable césped del estadio Johan Cruyff sin poder consumar esa anhelada diana postrera.

Lágrimas, pasillos de honor y el homenaje de una afición entregada

A medida que los inexorables minutos se consumían rumbo al pitido final, el nivel de emotividad concentrado en el ambiente alcanzó su punto de ebullición máximo. El doloroso carrusel de las grandes despedidas dio su inicio formal con la sentida sustitución de la talentosa lateral diestra Ona Batlle, a quien sus compañeras decidieron honrar realizándole un hermoso pasillo sobre el terreno de juego, fundiéndose posteriormente en un emotivo abrazo colectivo que arrancó los primeros grandes aplausos de la tarde.

Posteriormente, le llegó el merecidísimo turno a la aguerrida defensora central Mapi León, quien al abandonar el rectángulo de juego se desmoronó por completo y no pudo contener el desconsolado llanto una vez sentada en el banquillo de las suplentes. La siempre ruidosa y fiel grada local respondió de manera inmediata a esta sincera muestra de vulnerabilidad emocional entonando al unísono el ensordecedor y clásico grito de apoyo incondicional dirigido a su ídola, repitiendo sin cesar su nombre para brindarle calor.

El instante verdaderamente mágico y trascendental que detuvo por completo los corazones de los miles de presentes ocurrió cuando el cronómetro marcaba el minuto 81 del partido. El cuarto árbitro levantó el cartel luminoso para anunciar la histórica sustitución de la capitana, un acto que paralizó por absoluto todas y cada una de las acciones deportivas en disputa.

De forma completamente espontánea, se organizó un respetuoso y larguísimo pasillo de honor conformado por la totalidad de las futbolistas de los dos equipos contendientes. Caminando pausadamente entre interminables aplausos que caían como cascada desde las cuatro tribunas, rodeada de lágrimas desbordadas y envuelta en una inmensa e inabarcable emoción colectiva, Alexia pisaba por última vez el sagrado césped del Johan Cruyff en calidad de futbolista profesional del FC Barcelona.

Dentro de las fronteras de la cancha, solo restó por concretarse el también muy sentido y necesario adiós de la histórica zaguera Marta Torrejón, a quien la entregada grada también le brindó un caluroso y estruendoso reconocimiento tras intentar conectar un peligroso remate ofensivo efectuado en los agónicos minutos finales del cruce.

Una vez consumado el tiempo reglamentario por la jueza, el terreno de juego se transformó de manera automática en el épico escenario de una larga y melancólica despedida, colmada de profundas palabras de afecto mutuo, los tradicionales e infaltables manteos a todas las jugadoras homenajeadas y muchísimas lágrimas compartidas sin consuelo tanto en el campo de batalla como en las pobladas tribunas del coliseo.

Palabras de agradecimiento al concluir el emotivo encuentro

Una vez finalizada la importantísima victoria por 2-1 frente al conjunto de la Real Sociedad, un hecho estadístico que lógicamente pasó a ocupar un plano completamente secundario en la intensa jornada dominical, la máxima estrella del equipo se hizo con el micrófono central para dirigirse de forma directa a la masiva masa social que la idolatró y acompañó incondicionalmente durante más de una larga década de éxitos.

La legendaria capitana del Barcelona brindó una parsimoniosa y sentida vuelta de honor a modo de infinito agradecimiento hacia los miles de espectadores presentes en las gradas. Sus profundas declaraciones iniciales englobaron a toda su gloriosa trayectoria profesional al afirmar con total sinceridad ante el público presente en las tribunas que «el camino ha sido precioso».

Dirigiéndose a aquellos seguidores incondicionales que siempre la apoyaron en los buenos y malos momentos, e incluso haciendo una sutil mención a los que en algún instante puntual dudaron de sus capacidades, la indiscutible leyenda azulgrana expresó a viva voz frente al micrófono: «Este miércoles (en el homenaje institucional en el Spotify Camp Nou) ha sido impresionante, con un sentimiento muy profundo, pero ahora me quiero despedir de vosotros y daros las gracias».

Tras lograr completar el increíble hito de sumar 14 temporadas consecutivas defendiendo orgullosamente el escudo barcelonista y cosechando la inalcanzable suma de 38 títulos oficiales en sus vitrinas, la flamante ganadora de dos Balones de Oro reconoció la implacable ley natural de la vida y del deporte de alto rendimiento indicando que «todo tiene un inicio y un final», agregando que pese a todo ha disfrutado muchísimo del largo proceso formativo y competitivo.

Además, quiso garantizar su eterno e irrompible vínculo emocional con la afición culé al pronunciar desde el fondo de su corazón: «Os llevaré siempre en el corazón, hemos vivido noches increíbles que serán imborrables en mi corazón». Para evitar dejar dudas sobre su futuro como simpatizante, la laureada futbolista de 32 años reiteró su inquebrantable fanatismo por la institución catalana indicando: «me quito de la posición de jugadora pero seguiré siendo una culé mas, voy a seguir celebrando las victorias de este magnífico equipo».

Para lograr culminar de la mejor manera su memorable intervención sobre el verde césped, y deseando levantar el ánimo generalizado, Putellas animó efusivamente a la afición y al resto de compañeras a evitar sumirse en la tristeza absoluta del momento, mencionando: «no quería que esto fuera triste, por eso quiero cantar con todos vosotros».

De esta forma tan particular y festiva, la inolvidable número once catalana, que abandona para siempre el club de su vida ostentando el imbatible récord absoluto de 508 goles anotados, puso el broche de oro definitivo a su histórica y laureada trayectoria en el Barça cantando a todo pulmón el popular himno «un dia de partit» junto a toda la afición congregada. Alzó su inconfundible voz hacia lo más alto del firmamento, marcando un final igual de ruidoso, alegre e impresionante que el propio anuncio de su sentida despedida de las canchas catalanas.

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El Estadio Spotify Camp Nou se rindió ante la trayectoria inigualable de la estrella catalana (Foto: FC Barcelona).

Los motivos detrás de la despedida de una carrera brillante

La histórica y laureada capitana del equipo femenino del Barcelona finalizaba su vínculo contractual vigente durante el transcurso de este inminente verano, disponiendo a su favor de un año adicional pactado en calidad de renovación opcional.

Sin embargo, la imperiosa necesidad y la gigantesca motivación interior de afrontar un reto deportivo y personal completamente nuevo después de haberlo ganado absolutamente todo en España y en Europa operó de forma decisiva como la principal razón estructural de su dolorosa marcha del club.

Esta trascendental resolución ha sido catalogada por ella misma y por su círculo más íntimo como la decisión más difícil y agónica de toda su vida personal y profesional. Abandonar para siempre la seguridad, la inmensa comodidad y el inmejorable estatus de ídolo absoluto dentro de la estructura del Barcelona representaba dar un arriesgadísimo e incierto paso hacia lo desconocido. Era asumir sin red un reto mayúsculo después de transitar la friolera de 14 años defendiendo los históricos colores azulgranas de la institución de sus amores.

La noticia oficial de su inminente salida generó un impacto tremendo de proporciones sísmicas que ha golpeado a toda la estructura del fútbol femenino a nivel mundial luego de atravesar largos e intensos meses cargados de incertidumbre mediática en torno a su futuro deportivo. Resulta vital y sumamente necesario recordar que la mediocampista había extendido su contrato laboral hace tan solo dos temporadas atrás.

Exactamente en el mes de mayo del año 2024, la emblemática capitana, quien por aquel entonces contaba con 30 años, decidió continuar apostando todo su futuro deportivo al proyecto del Barcelona firmando un nuevo acuerdo por, al menos, dos temporadas más de duración. Aquella importante rúbrica estampada en las oficinas del club se produjo luego de lograr superar con creces dos temporadas que resultaron sumamente complicadas y dolorosas tras haber sufrido la espantosa rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla actuando junto a la selección nacional.

No obstante, tras lograr superar aquel calvario y levantar el codiciado título del Mundial en el inolvidable año 2023, aunque lógicamente gozando de un nivel de protagonismo y minutos en cancha mucho menor al que hubiera deseado íntimamente, y de conquistar nuevamente la prestigiosa copa de la Champions en el histórico año 2024, su deseo más profundo y fundamental radicaba exclusivamente en permanecer cobijada en el seno de su casa deportiva y rodeada de su gente.

El acuerdo contractual rubricado entre ambas partes establecía formalmente dos temporadas fijas adicionales de cumplimiento obligatorio, contando con la concreta opción legal de prolongar el mencionado vínculo laboral durante un curso competitivo más en caso de que ambas partes involucradas se mostraran completamente de acuerdo en continuar extendiendo los lazos.

A pesar de contar con estas favorables y ventajosas condiciones aseguradas, la talentosa jugadora determinó mediante una extensa y profunda reflexión de carácter personal y familiar que había llegado el instante preciso y adecuado para poner un punto y aparte definitivo a su entrañable y exitosa relación con la entidad del Barcelona.

Este adiós masivo se produce de forma paradójica justo en medio de su mejor y más brillante temporada a nivel físico y futbolístico después de lograr superar aquella grave lesión articular, asumiendo nuevamente sin ningún tipo de complejos el rol de líder absoluta e indiscutida del esquema del equipo y añadiendo otro asombroso e histórico póquer de títulos oficiales en las nutridas e inigualables vitrinas de las instalaciones azulgranas.

Las profundas motivaciones y razones de peso que terminaron impulsando este radical cambio de rumbo en su vida son verdaderamente múltiples y variadas. En un primer término de importancia, destaca el inmenso y profundo deseo deportivo de experimentar la valiosa posibilidad de poder vivir un nuevo e incierto reto competitivo a estas alturas de su longeva carrera, intentando medir sus altísimas capacidades en escenarios que no domina por completo.

Afrontar con valentía una experiencia totalmente inédita en el seno de otra liga profesional extranjera y tomar la decisión de radicarse en otro país distinto representa una oportunidad inmejorable y tentadora para sumar valiosas vivencias diferentes a nivel personal y, al mismo tiempo, intentar conquistar con su inagotable talento a nivel deportivo otro país e incluso explorar la remota posibilidad de desembarcar en otro continente.

El mayúsculo desafío se proyecta desde cualquier óptica de análisis como algo gigantesco y sumamente exigente, ya que de ninguna manera resultará una tarea sencilla ni rutinaria lograr liderar desde las bases un proyecto deportivo novedoso partiendo casi desde cero después de atesorar todo el extraordinario e insuperable legado construido paso a paso en las filas del Barcelona, donde gozaba de un conocimiento absoluto de la estructura.

Otra de las poderosas y comprensibles razones fundamentales que pesaron enormemente en su elección final es la oportunidad irrepetible y temporal de asegurar un último gran y lucrativo contrato profesional antes de colgar definitivamente los botines y alejarse del terreno de juego. Contando en la actualidad con 32 años, la experimentada jugadora asume con total madurez y realismo que le restan al menos dos o tres años rindiendo en el máximo nivel competitivo internacional y, como resulta obvio para cualquier deportista de élite mundial, su gran objetivo pasa por aprovecharlos al máximo posible.

En el extenso y sumamente emotivo material audiovisual difundido estratégicamente durante la semana para comunicar de manera oficial su inminente marcha de la plantilla, la jugadora dejó plasmado de manera prístina su sentir más profundo hacia los aficionados y hacia la milenaria institución pronunciando las siguientes palabras: «Después de todo, ha llegado el momento de reconocer que lo he dado todo por estos colores, con una exigencia y obsesión diaria y constante durante 14 años. No me voy triste, sólo es una etapa que se acaba. Nací culé y moriré culé».

Un homenaje institucional a la altura de una leyenda eterna

A nivel estrictamente dirigencial, el inmenso acto institucional de despedida que fue organizado meticulosamente en el coliseo principal barcelonista resultó ser algo sencillamente asombroso y sin aparentes precedentes recientes en la historia de la disciplina femenina.

El imponente evento formal se convocó bajo el amparo de un radiante y casi abrasador sol que bañaba sin piedad las interminables butacas del Spotify Camp Nou. La junta directiva comandada por el incombustible presidente Joan Laporta tomó la acertada decisión de abrir las pesadas puertas del mítico recinto de Les Corts para despedir a su máxima y gran referente en un evento mayúsculo que logró congregar de forma presencial a más de 200 personas invitadas especialmente para la ocasión.

Esa destacada cifra incluyó a la sobresaliente suma de más de 100 periodistas provenientes de todas partes del globo, los cuales se encontraban debidamente acreditados en la zona inferior de las amplias gradas del majestuoso recinto deportivo para cubrir y documentar hasta el más mínimo detalle de esta jornada destinada a los libros dorados del balompié internacional.

Durante el transcurso de las horas, resultó prácticamente inevitable para la enorme masa de prensa presente y para los emocionados aficionados establecer de inmediato una obligada comparación histórica y simbólica entre el luminoso adiós de la figura más relevante de toda la historia del fútbol femenino de la entidad y la sonada marcha de la estrella de la disciplina masculina.

Alexia Putellas ostenta en su historial un abrumador e irrepetible palmarés que incluye la friolera de diez Ligas, ocho Copas Catalunya, diez Copas de la Reina, seis Supercopas de España y cuatro Champions League, y su partida se contrapone irremediablemente a la sumamente enigmática triste partida del astro argentino Lionel Messi, la cual tuvo lugar sumida en la profunda y deprimente oscuridad de la sala del Auditori 1899 durante aquel convulso y traumático verano.

En un rotundo y evidente contraste estético y emocional, la despedida institucional de Alexia Putellas estuvo caracterizada principalmente por estar envuelta desde el primer minuto en todo luz, esperanza y un brillo enceguecedor que iluminó por completo a los presentes y que marcó el pulso de todo el majestuoso acto de celebración de una carrera intachable e inmaculada.

Flanqueada majestuosamente sobre la hierba por sus brillantes dos Balones de Oro, trofeos de incalculable valor mundial que muy bien podrían convertirse en tres muy pronto dadas sus indiscutibles credenciales y recientes méritos deportivos, y rodeada en un enorme círculo de gloria por sus 38 inmaculados títulos, la futbolista pisó el césped sagrado acompañada y sostenida en todo momento por el amor inquebrantable de sus familiares directos.

Hizo una especial mención a la presencia de su madre y de su hermana, además de contar con la presencia invaluable y el abrigo constante de todas y cada una de sus compañeras de plantilla, quienes se situaron expectantes en la codiciada primera fila del sector especialmente montado sobre el campo, combatiendo el incesante calor del mediodía mediante la aplicación de cremas solares facilitadas por la diligente organización del multitudinario evento.

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Emoción desbordada entre compañeras y seguidores durante el último compromiso de local de las leyendas (Foto: FC Barcelona).

El profundo mensaje de una Reina que se abrió ante su público

Inmediatamente tras la cuidada proyección del emotivo vídeo resumen que había sido presentado inicialmente ante los medios de comunicación masivos durante el pasado día martes, y estando acompañada de cerca en la conducción integral del evento por la famosa y experimentada presentadora televisiva Marta Torné, la jugadora nacida en la laboriosa localidad de Mollet del Vallès tomó finalmente la palabra frente a los micrófonos instalados sobre la tarima central para desahogarse frente a su público y sus dirigentes.

Visiblemente conmovida por la inmensidad de la situación y luchando valientemente contra el enorme nudo en la garganta que amenazaba con interrumpir su alocución, la brillante mediocampista se sinceró totalmente frente a la expectante audiencia: «Es muy difícil de explicar. Ayer fue un día muy emotivo. Toda la temporada lo ha sido por las cosas que han ido sucediendo, por empezar a plantearme si podía ser la última. Estoy con un vacío gigante, es complicado. No hay un argumento para decir que es el momento para salir. Pero hay muchos grises por la exigencia que tengo en mí misma, mezclada con la parte emocional. Sentía, por lo que el Barça es para mí, que todo lo que fuese continuar podía desdibujar el camino que hemos hecho juntas. Levantar la cuarta Champions me hizo ver que era el momento perfecto para decir adiós».

La ineludible y necesaria retrospectiva sobre la totalidad de sus inimaginables logros deportivos también ocupó un espacio central e indispensable en su larguísimo discurso de despedida frente a la junta directiva y frente a todos sus devotos seguidores, permitiéndose reflexionar en profundidad sobre la enorme e incalculable velocidad a la que ha transcurrido la vertiginosa etapa dorada de la institución bajo su indiscutible mandato y capitanía: «No hubiese creído nunca que todo esto pasaría. Pensando estos días cómo anunciarlo, cuando me preguntaron por los títulos que tenía…, no sabía realmente cuántos habíamos ganado. Siempre íbamos a por el siguiente; y a por el siguiente».

«Realmente, es pena no haberlo disfrutarlo por el camino. Pero, al final, también te sientes con la sensación de que has cumplido con los objetivos. Me he prometo que hoy abriría mi corazón, porque durante estos meses sentía que tenía que respetar a mis compañeras. Pero me prometí que hoy me abriría en canal. Seguía sintiendo que podía aportar cosas, pero cuando lo pones en la balanza, me hizo sentir que era el momento perfecto. Para mí, es importante saber también que el equipo seguirá tirando, continuará ganando».

Durante otra de las numerosas y extensas respuestas vinculadas al abrumador conteo de sus trofeos levantados a lo largo de las diferentes gestiones, reafirmó su postura de asombro y de total despiste al aseverar nuevamente entre risas tímidas frente a los comunicadores presentes en el evento: «Pensando estos días cómo anunciarlo, cuando me preguntaron por los títulos que tenía…, no sabía realmente cuántos habíamos ganado».

Adentrándose aún más profundamente en la intimidad de su natural desgaste personal y del duro sacrificio profesional que conlleva militar ininterrumpidamente en el más alto escalafón del fútbol europeo, siendo la absoluta y rutilante cara visible de la entidad deportiva más poderosa de los últimos lustros, la futbolista número once relató a los presentes una hermosa y dolorosa anécdota sumamente personal sobre su entorno familiar y sus seres queridos:

«Ahora mismo, lo único que sé es que he dado tanto que me he vaciado. No pienso en el futuro. No quería seguir con la exigencia que he tenido. El lunes fui a casa de mi abuela. Nos pusimos a llorar. Y le dije: ‘iaia, no es normal estar tanto tiempo con este nivel de exigencia’. Pero también digo que vaciarme ha sido un privilegio. Nunca imaginas un final perfecto; y de ahí esta decisión. Por cómo entiendo el Barça, debía marcharme ahora».

Sobre esa misma y precisa línea temporal enfocada de lleno en la gran incógnita de su futuro competitivo a corto y mediano plazo lejos de su amada y cálida zona de confort, agregó sin tapujos y demostrando una gran honestidad sobre sus inagotables reservas de energía y motivación personal frente a los nuevos y mayúsculos retos que se le avecinan en la inmediatez de los calendarios deportivos: «No pienso en el futuro, lo que pienso es en tener energía para seguir jugando. Quiero poder tener el mismo nivel. Mi abuela me dice: «Ya no vas a poder venir tanto». Y yo le digo que soy una privilegiada, llevo 14 años dedicándome a esto. Ahora me tengo que reinventar».

Como suele suceder a lo largo de toda su carrera deportiva, el imborrable y constante recuerdo de su fallecido padre Jaume y el vital bienestar emocional y psicológico de su círculo íntimo y familiar constituyeron el eje medular y principal de sus palabras más sentidas y desgarradoras durante la extensa jornada conmemorativa.

Esas profundas evocaciones provocaron de manera inevitable que se rompiera en llanto por completo y de forma muy visible frente a los innumerables micrófonos de la prensa apostada a escasos metros de su ubicación, demostrando una vez más su inconmensurable calidad humana al expresar sus miedos y vulnerabilidades: «Siempre he jugado para mí, pero también para mi familia, como si eso me acercase más a ellos, a mi padre. Si tomo esta decisión, es porque no quiero que mi familia también se vacíe». A modo de enorme y contundente resumen de la inmensidad de su gloriosa etapa en las entrañas de la milenaria institución deportiva, dictaminó con un tono de voz firme y rotundo que retumbó en las paredes de hormigón del coliseo para sentenciar definitivamente su intervención magistral frente a su emocionado e incondicional auditorio: «Ha sido una historia perfecta».

Adicionalmente a todas estas hermosas e invaluables demostraciones de innegable afecto hacia los suyos, la campeona mundial decidió extender su más profundo y sincero agradecimiento a todos y cada uno de los estamentos de poder y trabajo del club, así como también al demandante entorno de los medios de comunicación deportiva que tantas veces se han nutrido de sus impresionantes logros sobre la pista, evidenciando de manera cabal su inmenso y encomiable respeto por las formas de la institución catalana y su tremendo profesionalismo al frente de las cámaras:

«Es muy difícil de explicar, toda la temporada lo ha sido, todo muy emotivo. Desde cuando me empecé a plantear que si era la última. Hoy estoy feliz, estoy plena de amor. Nunca era el momento, nunca era el momento perfecto. Es la decisión más importante de toda mi vida. Pero después de esta temporada, era el momento. Ser jugadora del Barcelona lo es las 24 horas al día y los 365 días del año. Han sido unos últimos días muy intensos, por eso os agradezco a todos los que lo sabíais, incluido muchos medios de comunicación, el respeto que habéis mostrado. Yo seguiré estando con vosotros siempre, compañeras. En cualquier momento que me necesitéis, aquí estaré. Gracias por el trato del staff. Gracias Xavi Puig, siempre confiaste en mí. Tengo que darle las gracias a mi familia, por siempre acompañarme en este camino. Cumplí el sueño de mi padre, fue una historia perfecta. Siempre estaré con el Barça».

Tampoco escatimó palabras y no ocultó en absoluto su genuino asombro ante el espectacular y triunfal desenlace de la más reciente y victoriosa temporada deportiva plagada de tremendos éxitos continentales y ligueros, así como tampoco disimuló sus gigantescos sentimientos hacia el innegociable amor por el escudo que defendió estoicamente desde que era apenas una niña soñadora que observaba los partidos desde la comodidad de las gradas como una aficionada más:

«Después de ganar la cuarta Champions en Oslo sentí que era el momento perfecto para decir adiós. Recuerdo perfectamente aquel día con seis años que vine a este estadio… Realmente he cumplido el objetivo, no puedo pedir más. He hecho una promesa, que es que me abriría en canal, y es cierto que siento que podría seguir aportando, pero también hay que ver la realidad. Hay tiempo para todo. Sentí que el equipo seguirá tirando, eso era muy importante para poder tomar esta decisión. Van a seguir ganando».

Reafirmando de forma tajante su profundo e indiscutible origen vinculado a los colores blaugranas de forma pasional y genética, sentenció con inmenso orgullo frente a la atenta mirada y el parpadeo incesante de los cientos de reporteros gráficos allí congregados bajo el ardiente sol de la tarde que la iluminaba de manera imponente en la soledad de la extensa e inabarcable tarima de los oradores: «Soy del Barcelona desde que nací. Recuerdo desde muy pequeña tener las camisetas, tener puesta la bufanda, ver los partidos…».

El respeto de sus compañeras de equipo, directivos, leyendas y de la prensa

El mastodóntico acto organizado meticulosamente en la grama del estadio contó con la notable participación, tanto de forma presencial como a través de diversos formatos de vídeo virtual, de incontables figuras absolutamente trascendentales en la larguísima y rica historia del fútbol nacional e internacional. Una de las invaluables presencias físicas más destacadas de la agradable mañana fue, sin ninguna duda, la del veterano estratega Xavi Llorens, el audaz entrenador que asumió en su momento la tremenda responsabilidad de sellar sin vacilaciones el anhelado retorno de Alexia a la disciplina azulgrana.

La protagonista central del evento desveló una entrañable, valiosísima y muy poco conocida confidencia íntima sobre cómo se gestó en su momento aquel histórico fichaje: «Le quiero dar las gracias porque nada de esto pasaría si no se hubiera reunido conmigo y con mi madre en el bar de la esquina de donde vivíamos en Mollet. Puedes marcar un antes y un después, me dijo. Y me adelantó: “Serás un emblema del club. Ahora lo pienso; y recuerdo que me decía a mí misma entonces: “pero qué me estás contando”. Y ahora veo que ha pasado de verdad; y ha sido un visionario».

Profundizando aún más sobre aquel vital e imprescindible reencuentro que modificaría la historia, Alexia detalló sumida en lágrimas: «Le tengo que dar las gracias por dejarme volver, sabes el momento horrible que pasaba la familia (lágrimas). En 2012 me dijiste que sería un emblema del club, eso no lo olvidaré nunca. Ahora pienso en aquella frase… Pero en aquel momento decía que estabas locos, no iba ni 100 personas a la ciudad deportiva a vernos».

El experimentado señor Llorens, por su propia y destacada parte de la historia, optó sabiamente por devolverle con creces los enormes y sentidos elogios ensalzando a los cuatro vientos su irrompible y tenaz ética de trabajo diario en las instalaciones de entrenamiento para alcanzar siempre la tan anhelada excelencia deportiva que la terminaría encumbrando: «Las chicas siempre han sido más comprometidas que los chicos, más constantes. Ha sido una jugadora comprometida con el club y con el fútbol femenino».

Asimismo, el muy querido y respetado exentrenador de las categorías sumó a su declaración unas contundentes palabras que ilustran a la perfección su enorme y determinante impacto global a lo largo de los diferentes calendarios competitivos: «Tengo una cuenta pendiente con Alexia y su familia, por dejarla salir. Pero luego tenía claro que tenía que volver a casa. Es comprometida con el fútbol femenino, con el Barça, no tiene límites ni como jugadora ni como persona».

Las más altas y respetadas autoridades de la entidad barcelonesa también aprovecharon la magnánima ocasión para rendir sus sinceros y públicos respetos entregándole en mano una pesada placa conmemorativa adornada con detalles alusivos a su inconmensurable leyenda. El carismático presidente electo de la gigantesca institución, Joan Laporta, le dedicó en pleno terreno un encendido mensaje cargado de una profunda y elocuente admiración de índole institucional frente a todos los micrófonos apostados en el sitio: «Has conseguido ser un icono del fútbol femenino y una referencia. Estamos orgullosos porque eso lo has conseguido con el escudo del barça. Tu legado es que estás en el imaginario colectivo culé, tu padre estaría muy orgulloso de ti».

Además, con el evidente objetivo de dejar una puerta abierta de par en par de cara a los próximos calendarios que se avecinan en la vida institucional y formativa del club catalán de cara a su eventual y anhelado retiro profesional de la actividad física extenuante y su muy probable inserción de lleno en el organigrama directivo, Laporta aseguró frente a todas las cámaras de televisión que su enorme y exitoso vínculo contractual y moral con el club será genuinamente eterno y sin fecha de caducidad real, reafirmando una pertenencia perpetua con la casa matriz: «Alexia, tienes las puertas del Barcelona abiertas para siempre. Aquí puedes volver cuando tú quieras, cuando termines tu carrera como jugadora. Igual que el Barça es más que un club, Alexia también lo es. Tu padre tiene que estar muy orgulloso de lo que has logrado. Gracias».

Por su propio e individual lado, el notable señor Rafael Yuste, desempeñándose en su actual e importante cargo como presidente en funciones del gigantesco club, decidió trazar de forma magistral y muy astuta un precioso paralelismo poético con el emotivo video de anuncio lanzado por la jugadora a fin de ofrecerle unas muy sentidas y sentidas palabras desde el terreno más íntimo y personal que logró enmudecer al estadio:

«Acompañaste el vídeo de tu despedida con esa canción de Rosalía que es Magnolias y que habla de las puñaladas que la da la vida. Seguro que la muerte de tu padre, Jaume, fue una. Como las hemos sufrido todos cuando mueren nuestros padres. En nombre del Barça te doy gracias de todo corazón. Por cada gota de sudor que has dejado en los entrenamientos, por hacer felices a tantos culés. Has dado ejemplo de cuáles son nuestros valores como club. Y aparte de corazón, tienes alma, como demuestras abriendo ese proyecto con la Fundació».

En otro extenso y reflexivo tramo del protocolar acto institucional llevado a cabo en el coloso, Yuste quiso complementar sabiamente sus cuantiosas loas hacia la ídola expresando a viva voz: «Hoy es un día muy especial, no por los títulos, por lo que ha logrado a nivel mundial. Es una estrella a nivel internacional. Solo te puedo dar las gracias en nombre del Barcelona. Por cada gota de sudor en el entrenamiento, por tu compromiso, por tu forma de ser, siempre con nuestro valores como club. Eres un icono para las niñas y los niños. Decirte que eres eterna, pero como persona entrañable y humilde. Te queremos».

Durante el normal transcurso del majestuoso y extenso homenaje bañado por los rayos de sol, el club catalán decidió de forma unánime simbolizar de una manera muy visual e innegable un precioso, armónico y necesario traspaso de enormes poderes futbolísticos ordenando sentar a la muy talentosa y prometora joya juvenil Vicky López justo al lado de la gran y experimentada homenajeada del día.

La joven e ilusionada futbolista, estando completamente inundada por la abrumadora emoción de la inédita coyuntura en la cual se encontraba inmersa de forma totalmente sorpresiva, procedió a leer su mensaje y declaró entre incontrolables sollozos frente a los asombrados presentes, ratificando su inmenso liderazgo espiritual: «En nombre de todas las jóvenes decir que desde el primer día siempre ha sido mucho más que nuestra capitana. Cómo se comporta fuera del campo, siempre está. Para animarnos, para mostrarnos el camino».

Reforzando aún más su profundo agradecimiento en otra conmovedora cita textual recuperada por los medios del club, la joven y brillante Vicky López indicaba también con una inmensa devoción en su mirada hacia su mentora deportiva por excelencia: «Has sido mucho más que nuestra capitana, siempre has estado con nosotras para mostrarnos nuestro cariño cuando estábamos tristes».

Las demás enormes referentes actuales e históricas del exitoso vestuario tampoco escatimaron recursos y volcaron la totalidad de su profundo y sincero amor fraternal en la enorme pantalla a través de la emisión de hermosos y entrañables emotivos vídeos caseros elaborados minuciosamente para ella con inmensa gratitud. La férrea defensora Irene Paredes resaltó con absoluto criterio la inmensa e indiscutida importancia que tuvo la majestuosa figura de su capitana en la evolución general de su amado y sacrificado deporte: «Has sido el motor de lo que ha pasado en el fútbol femenino. Ha sido un placer poder compartir este viaje contigo, compartir tantos momentos, compartir brazalete. Te deseo todo lo mejor en tu nuevo viaje».

Patri Guijarro, absoluta y silenciosa dueña y baluarte indiscutido de todo el poblado medio campo azulgrana, afirmó de forma conmovedora y rotunda sobre su líder en una de las grabaciones proyectadas en alta definición sobre la lona blanca: «Nunca es buen momento para despedirse de ti, pero te vas de la mejor manera posible del club de tu vida. Sabemos que has dado todo. Siempre serás nuestra reina». De igual modo e insistiendo en este poderoso concepto de liderazgo nato, en otra de las numerosas intervenciones difundidas, Patri remarcó el profundo cariño existente en el vestidor: «Siempre serás nuestra reina. Has llevado este vestuario de la mejor manera, gracias por darnos todo lo que nos has dado. Nunca es buen momento para despedirse, te quiero».

La polivalente defensora Marta Torrejón, conformando el exclusivo y selecto grupo de otra de las laureadas capitanas que dirá un triste adiós definitivo a la afición del club, recordó con enorme simpatía ante las cámaras una antigua e increíble promesa deportiva cumplida de manera asombrosa en el verde: «Tengo que darte las gracias. En enero me dijiste que levantaríamos las cuatro copas juntas y lo hemos conseguido. Seguirás brillando allá donde vayas».

La espectacular y desequilibrante Aitana Bonmatí, flamante y actual ganadora del tan preciado galardón internacional a la mejor jugadora indiscutida del mundo del fútbol, se limitó a utilizar con mucha sabiduría el gigantesco alcance masivo de sus transitadas redes sociales para calificar a su fiel compañera de batallas con la hermosísima, certera y contundente frase histórica: «Leyenda del Barça». Antiguas e inolvidables compañeras de mil intensas batallas pasadas, como la siempre querida e inolvidable zurda Melani Serrano, enviaron a la lejanía su sumamente cálido y genuino mensaje repleto de infinito afecto y recuerdos imborrables sobre las pistas del estadio local: «Gracias por el legado que dejas en el club de tu vida, que te quiten lo bailao».

La talentosísima excapitana y dueña de la medular Vicky Losada ensalzó a niveles insospechados su gigantesca figura de manera totalmente contundente en su grabación, dejando patentada la magnitud de su gigantesco esfuerzo de superación individual al límite: «La vida te lo puso muy difícil y tú te superaste. Es el club de tu vida. Cambiaste todo para el Barça, nadie lo hará como tú».

En otra larguísima y reveladora declaración brindada que sirve para reflejar fielmente a la perfección la verdadera dimensión de alcance internacional de la marca que ha forjado la inmensa Putellas durante estos interminables años, Losada aseveró con enorme y tremendo orgullo por su excompañera: «Alexia es dios, es la reina, toda Inglaterra la respeta. El aura que tiene… para todo el mundo es la mejor, dentro y fuera del campo. Lo ha hecho, Alexia es insustituible, ha ganado el primer Balón de Oro español. Ha logrado lo que ninguna jugadora ha logrado nunca».

Grandes, legendarios y venerados mitos históricos que forjaron a base de esfuerzo y talento la inmensurable grandeza internacional de la rama deportiva masculina de este centenario club también quisieron hacerse presentes en la cita como un enorme gesto de respeto profesional entre pares para despedir a un ícono en mayúsculas de este hermoso y dinámico deporte. Como fue el hermoso y destacadísimo caso del eterno zaguero Carles Puyol, un genuino, fervoroso y sumamente ferviente aficionado asiduo de las gradas del Johan que incluso estuvo apoyando incondicionalmente al mermado equipo desde los mismísimos graderíos del estadio durante la gloriosa y reciente final de la máxima competición europea disputada exitosamente en la hermosa ciudad de Oslo.

Hristo Stoichkov, la temible figura goleadora y siempre demostrando sin filtros su tan característico, único e inigualable carisma explosivo frente a los focos de las cámaras, exclamó a puro corazón en la pantalla gigante con una contundencia arrolladora hacia la inmensa figura protagónica: «Los mitos nunca se van, los mitos siempre se quedan. Te quiero mucho, te deseo lo mejor, triunfarás donde vayas». En otra variante de su enérgico mensaje de apoyo y fraternidad que fue ampliamente difundido entre los periodistas, el ídolo letal de origen búlgaro sentenció con la misma inmensa pasión hacia el escudo, reconociendo el gran e incalculable legado inmortal que ha dejado sembrado en la entidad: «Los mitos nunca se van, permanecen. Vayas donde vayas, siempre el Barça en el corazón».

El sutil, elegante y auténticamente legendario mediocampista español Andrés Iniesta, hacedor de alegrías inconmensurables a través de sus increíbles pinceladas en la medular, se sumó a la infinidad de felicitaciones vertidas enviando desde la lejanía geográfica unas hermosas, calmas y muy sentidas palabras hacia su colega y admirada jugadora, con la cual ha compartido durante muchísimos calendarios la inconmensurable mística y el siempre característico y rítmico estilo de la posesión barcelonista en el centro del rectángulo de juego:

«La manera de vivirlo y de sentirlo ha sido increíble. El Barcelona te da las gracias. Lo que has hecho es tremendo. Te deseo lo mejor en lo que te viene». Posteriormente, buscando maximizar el enorme alcance del homenaje a través del impacto masivo de sus concurridos perfiles en plataformas digitales interactivas de comunicación mundial, el inagotable mago Iniesta añadió un caluroso mensaje para el beneplácito infinito de toda la afición azulgrana: «Enhorabuena por esta gran etapa en el Barcelona. Todo lo mejor en el futuro, Alexia».

Figuras prominentes y referenciales de la cultura y la música nacional, representados brillantemente en el acto por la inigualable talla artística popular del aclamado dúo rumbero de hermanos Estopa, exclamaron sin dudarlo ni un solo instante en medio del festejo generalizado y rodeados por la inmensa algarabía generada por los vitoreos del respetable que se dio masiva cita en las cómodas e inmensas instalaciones para ser testigos directos e irreemplazables de este momento sumamente histórico y determinante: «¡Estas para Balón de Oro todavía! Eres la pionera del fútbol mundial».

Incluso desde las trincheras analíticas y exigentes de la prestigiosa y siempre implacable prensa de origen internacional más rigurosa, severa y analítica del viejo continente, fiel y lealmente representada en esta enorme ocasión de celebración deportiva por las brillantes palabras publicadas mediante la pluma y la visión del inmenso y prestigioso periodista experto Tom Garry de las filas del famoso rotativo The Guardian, se rindió de manera total y por completo el máximo respeto mediático ante la inmensa, avasallante e innegable magnitud de su inquebrantable aura deportiva, competitiva y abrumadoramente mediática forjada a base de incontables noches de gloria europea que paralizaron los corazones y los relojes en cada rincón futbolero del viejo continente:

«Muy pocos jugadores en la historia han jugado con un aura como la que hemos visto con Alexia Putellas con la camiseta del Barcelona. Especialmente esos primeros partidos en el Camp Nou, cuando tenía a las multitudes récord mundiales en la palma de su mano. Podríamos no volver a ver nunca a una jugadora inspirar a una afición de esa manera».

Un proyecto a futuro ligado a sus raíces solidarias y educativas

Sabiendo y conociendo cabalmente de estricta antemano sobre el gigantesco e insondable e inmenso vacío anímico, futbolístico y humano que generará indudablemente su ausencia física y cotidiana en el interior del siempre complejo ecosistema del vestuario profesional tras catorce largas campañas ostentando el poder y el orden con su firme pero cálida y sabia tutela de la capitanía innegociable, Putellas tuvo el enorme decoro, el suficiente tiempo de reflexión y la destacada gentileza humana de frenar su alocución por un emotivo momento para valorar en la justa medida a la enorme valía de sus inseparables compañeras de batalla y ruta deportiva a través de los diferentes continentes: «Son muchas emociones porque al final eso es lo mejor que me ha pasado. Allá donde vaya, sé que no habrá estas compañeras, este staff».

Sin embargo, a pesar de estar preparándose mentalmente en la actualidad para marcharse decididamente a tierras inexploradas para afrontar valientemente los mayúsculos, misteriosos y novedosos retos competitivos que la aguardan sobre el verde césped internacional, la siempre responsable, inmensa e histórica número once azulgrana se reservó un tiempo valiosísimo del acto para anunciar de manera cien por ciento oficial un hecho trascendental y loable sobre su porvenir social y humano.

Pondrá en funcionamiento de inmediato y sin mayores dilaciones burocráticas un sumamente ambicioso, loable, imperioso y necesario proyecto de carácter estrictamente formativo y educacional para la juventud, colaborando activamente codo a codo en esta gigante y enorme empresa solidaria junto al prestigio, la inagotable infraestructura de base y la envidiable reputación global institucional de la afamada Fundació del Barça.

Dedicándose de lleno y con minucioso detalle a la tarea noble de explicar frente a los cientos de invitados ilustres congregados bajo el inclemente sol los siempre complejos contornos operativos de esta loable, majestuosa e inmensa iniciativa social y formativa planificada a muy largo plazo como un incalculable e indispensable legado educativo de superación y esfuerzo constante que sobrepasará ampliamente la temporalidad de sus grandes conquistas puramente futbolísticas anotadas en los inmensos libros de los récords mundiales, la talentosísima futbolista oriunda de la localidad de Mollet del Vallès puntualizó con tremenda firmeza de convicción sus intenciones en los micrófonos apostados en el podio principal: «Lo haremos juntos, con más de 400 chicas. Un proyecto especial, para formar emocionalmente a través del fútbol; y ayudar a niñas que no tienen las ventajas que tenemos nosotras».

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La foto final de Alexia Putellas como jugadora Culé (Foto: FC Barcelona).

El telón final de una temporada inolvidable

De esta sumamente inolvidable, colorida, ruidosa y muy pintoresca manera digna de las más hermosas páginas de la extensa enciclopedia futbolística moderna, y encontrándose la máxima ídola deportiva indiscutiblemente rodeada y arropada desde los cuatro puntos cardinales del imponente recinto deportivo por el incombustible y unánime clamor fervoroso e irracional del siempre pasional e incondicional clamor popular barcelonista y gozando orgullosamente del innegable e inconmensurable respeto absoluto proveniente de toda la inmensa, plural, multicultural e internacional comunidad futbolística esparcida en el planeta, se llegó por fin de manera armónica e inexorable al muy y merecido y largamente esperado punto y final del electrizante e intenso desarrollo táctico del penúltimo choque competitivo de calendario que ha sido estipulado como correspondiente y definitorio a la extenuante, desgastante y larguísima temporada liguera regular y ordinaria.

Ha sido, indudablemente y a merced de todos los exhaustivos análisis tácticos desplegados por los especialistas periodísticos en la materia a lo largo de este frenético año de muchísima acción técnica y física con enormes desplazamientos geográficos, un curso intensivo totalmente abrumador, altamente arrollador y muy sumamente competitivo donde, sin lugar a dudas ni a vacilaciones de ninguna especie contemplable, el todopoderoso y letal conjunto coral del Barcelona Femenino, demostrando toda su temible jerarquía individual y colectiva frente a innumerables adversarios a lo largo y a lo ancho de toda la imponente, variopinta y montañosa geografía ibérica en cada uno de los enormes recintos y complejos estadios visitados por la plantilla titular y suplente, se consagró y se ungió indudablemente y de manera inapelable, demoledora y por enésima vez consecutiva en la historia reciente, como el excelso, avasallante y temible campeón sumamente indiscutible, arrollador y completamente absoluto e insuperable del cada vez más exigente, competitivo y áspero torneo doméstico nacional español.

Las cifras finales e impolutas que terminaron siendo felizmente cosechadas matemáticamente a puro esfuerzo físico semana a semana por las letales y veloces pupilas azulgranas a base de triangulaciones perfectas y transiciones ofensivas demoledoras originadas estratégicamente a partir del enorme control total y asfixiante de la posesión del balón de cuero sobre el brillante césped corto y húmedo, son sencillamente y verdaderamente consideradas como registros absolutamente asombrosos.

Son hitos completamente irrepetibles a mediano plazo y verdaderamente escandalosos desde el prisma del análisis de los grandes datos históricos vigentes en este hermoso y pujante deporte de máxima exigencia internacional de despliegue aeróbico; puesto que la impecable e impenetrable máquina perfecta barcelonista ha logrado la formidable proeza de terminar registrando milimétricamente frente a las atónitas y avasalladas defensas visitantes y locales la por demás increíble y abrumadora suma total e indiscutible de 84 puntos obtenidos como fruto de innumerables victorias encadenadas progresivamente, logrando acompañar exitosamente este monumental y loable éxito recolector sumando de inmediato a los pesados y voluminosos libros históricos institucionales, la no menos inmensa, estelar, aplastante y completamente astronómica cantidad de dianas goleadoras equivalentes de manera milimétricamente exacta a la estratosférica y destructiva suma de 126 goles certeramente y violentamente anotados sin piedad alguna a favor y a beneficio directo del espectáculo colorido de las pobladas gradas del coloso deportivo.

Todo este alucinante hito estadístico que parece totalmente inalcanzable de repetir para el resto del circuito competitivo, ha sido consumado brillantemente por las siempre excelsas atacantes, zagueras y mediocampistas catalanas en tan solo la limitada porción de calendario equivalente a un total de 29 encuentros deportivos reglamentarios disputados con enorme rigor estratégico sobre el terreno de juego oficial de competición antes de presentarse al epílogo final y coronatorio ante su enorme rival de la jornada, un asombroso cúmulo de estadísticas envidiables que sin lugar a discusiones terminan ensanchando aún más la impoluta historia grande de un vestuario de leyenda, que ha sabido a la perfección reponerse a todo tipo de contratiempos inesperados y que desde el mismo lunes ya piensa de manera obsesiva en el porvenir glorioso de los siguientes años y de las nuevas y muy prometedoras generaciones de jugadoras jóvenes con sed de máxima gloria.

Por la vereda completamente opuesta del plano de las alegrías desmedidas y enmarcado lógicamente y como es de esperarse dentro de un escenario sumamente más sombrío tras conocerse la insoportable y cruda amargura del pitido final decretado por la jueza central en el exacto cumplimiento del tiempo reglamentario de juego pactado a los tradicionales noventa minutos cronometrados rigurosamente por las autoridades del verde césped de juego para definir las hostilidades netamente deportivas, quedó sumida la siempre extremadamente aguerrida, combativa en los duelos cuerpo a cuerpo y ferozmente sumamente competitiva hasta las últimas e imperceptibles e indescifrables e inapelables consecuencias técnicas escuadra dirigida desde el exigente banco de suplentes de la afamada institución de la prestigiosa Real Sociedad de Fútbol.

Y todo esto lográndolo con base en el gran temple a pesar de haber caído duramente de manera muy justa e inapelable y haber salido innegablemente e irrefutablemente derrotada en el marcador como un gran y loable adversario que verdaderamente es en el trámite global y definitivo de esta sumamente hermosa, soleada, nostálgica, preciosa y definitivamente mágica tarde histórica repleta hasta el hartazgo de grandes y formidables emociones contenidas en las gargantas y de innumerables, sentidas y muy tristes lágrimas y despedidas colectivas frente al gran coloso de las inmediaciones barcelonesas.

Sin embargo, el elenco vasco logró de manera paralela e inexorable al desarrollo del mero abultado resultado deportivo adverso de la fecha mencionada, reponerse de la enorme tristeza de la caída puntual para afianzarse a base de constancia, garra y destellos de un muy vistoso y buen juego colectivo de forma cien por ciento definitiva, contundente e irremediable afortunadamente en la muy codiciada y ansiada tercera plaza y meritoria ubicación final y consolidada de privilegio de la siempre reñida, imprevisible y competitiva tabla general de la exigente clasificación general de todo el torneo.

Garantizando felizmente de este meritorio y destacado modo institucional su gran, muy anhelada y enormemente codiciada y celebrada en el vestuario gran participación protagónica de prestigio asegurada como representante directo dentro del siempre minúsculo círculo de las enormes elegidas que conforman y nutren de forma implacable e intermitente y rotativa los innegociables e inmodificables codiciados primeros lugares de puestos privilegiados que en última instancia y por reglamento general otorgan formalmente desde la mesa directiva la envidiable potestad y un hermoso y millonario billete seguro y de gran y muy directo vuelo para disputar con las más poderosas del continente la más que reñida, dura y prestigiosa próxima y exigente gran edición continental de la cada vez más letal, exigente y rutilante Liga de Campeones en representación continental con la bandera en lo más alto del mástil europeo.

Este éxito deportivo y monetario enorme de gran valía e importancia que se encuentra excelentemente fundamentado de la mejor y más prolija manera sobre las muy sólidas e inexpugnables bases cimentadas en forma regular y progresiva durante todo un año sumamente largo a lo largo de un meritorio, sufrido, muy peleado e histórico desempeño colectivo en césped local y de visitante que les arrojó al finalizar la sumatoria de las incontables fechas del exigente calendario liguero regular ibérico, el enorme e irrefutable botín conquistado por sus grandes valores en cancha equivalente sin más a sumar la gran cantidad de 63 puntos limpiamente obtenidos y duramente y merecidamente cosechados en el campo de batalla táctico jornada a jornada y mes a mes frente a todo tipo de rivales de toda España con muchísima valentía física y mental.

La plantilla exhibió con mucho aplomo a la misma vez e intentando y ostentando frente a su masiva, expectante y exigente tribuna vasca un enorme, gigantesco y rutilante saldo totalmente y altamente positivo y muy prometedor de efectividad goleadora ante el marco ajeno y en el cual quedó y logró de este maravilloso y fenomenal modo y manera reflejado orgullosa e indeleblemente en la brillante estela del historial y del archivo competitivo de esta última y vibrante fecha inolvidable.

Consiguieron establecer un siempre meritorio e importantísimo grandioso registro ofensivo y definitivo del área pequeña de las guardametas contrarias que es lisa y llanamente equivalente nada más y nada menos que a la no despreciable e intimidante y gran suma de contar de forma irremediable con la letal cantidad correspondiente a un acumulado en general e totalitario de 59 goles completamente favorables a su causa y en franco pro de todas sus grandes e indiscutidas conquistas tácticas y deportivas.

Video: Liga F Moeve.

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