Por: Gabriel Mosquera (@___.gabigol) / Foto de portada: @cruzazulfemenil
Belén Cruz comenzó una nueva etapa en su carrera profesional. Después de nueve años en Tigres, la experimentada mediocampista fue anunciada y presentada como nueva jugadora de Cruz Azul, equipo con el que afrontará el Apertura 2026 de la Liga MX.
El movimiento representa uno de los cambios más importantes en la trayectoria de la futbolista mexicana, quien pasó prácticamente toda su carrera profesional con las Amazonas. Su llegada a La Máquina pone fin a una relación de casi una década con Tigres y abre un nuevo capítulo para una jugadora que forma parte de la historia de la competición desde sus primeros pasos.
La mediocampista originaria de Acapulco, Guerrero, se incorporó al primer equipo de Tigres en 2017 y estuvo presente desde el primer torneo de la Liga MX Femenil. A partir de entonces, se convirtió en una pieza importante del ganador conjunto regiomontano y acompañó el crecimiento de una competición que, con el paso de los años, se consolidó como una de las ligas femeninas más relevantes de Latinoamérica.
Durante su etapa con las Amazonas, Cruz construyó un palmarés destacado. La futbolista conquistó siete títulos de Liga MX Femenil y tres Campeón de Campeonas, además de disputar nueve finales del campeonato. Su protagonismo también quedó reflejado en partidos decisivos, ya que marcó en las finales de los títulos del Clausura 2018, Apertura 2022 y Apertura 2023.
Estos números convierten a Belén Cruz en una de las futbolistas con mayor experiencia y más laureadas de la historia de la Liga MX Femenil. Su trayectoria está estrechamente relacionada con la época de mayor dominio de Tigres, un equipo que consiguió convertirse en una referencia del fútbol mexicano y que encontró en jugadoras como Cruz parte de la continuidad necesaria para mantenerse en la élite.
La futbolista también tuvo que afrontar momentos complicados durante su paso por la institución. En 2024 sufrió una lesión de ligamentos de la rodilla que interrumpió temporalmente su actividad, pero logró recuperarse y continuar con una carrera que ahora toma un rumbo diferente. Además, ha formado parte de distintas categorías de la Selección Mexicana, llegando a debutar con el combinado mayor en 2019.
Su salida de Tigres representa, por tanto, el cierre de una etapa histórica. Después de nueve años, Cruz abandona el club en el que desarrolló prácticamente toda su carrera profesional para asumir un desafío distinto con Cruz Azul. La propia institución regiomontana despidió a la futbolista antes del inicio de una nueva etapa, poniendo punto final a una relación que estuvo marcada por títulos y momentos importantes para las Amazonas.
Para Cruz Azul, el fichaje supone la incorporación de una futbolista con una amplia experiencia competitiva. La mediocampista llega a un proyecto que busca fortalecerse en la Liga MX Femenil y que podrá contar con una jugadora acostumbrada a disputar partidos de máxima exigencia y a competir por campeonatos.
Su experiencia puede ser especialmente valiosa para un equipo que busca dar pasos adelante en una competición cada vez más competitiva. Cruz conoce el entorno de la liga desde su primera temporada y ha vivido de cerca su transformación, desde los primeros torneos hasta el crecimiento que ha experimentado el fútbol femenino mexicano durante los últimos años.
Al mismo tiempo, el cambio supone un desafío personal para la futbolista. Por primera vez desde su llegada al profesionalismo, deberá defender de manera permanente los colores de un equipo diferente a Tigres. La adaptación a un nuevo vestuario y a una estructura distinta será parte de una etapa inédita en su carrera.
El fichaje también tiene un significado especial por la historia que Cruz construyó en el conjunto regiomontano. Su nombre quedó ligado a una generación que convirtió a Tigres en uno de los clubes más ganadores del fútbol mexicano, pero ahora tendrá la oportunidad de comenzar a construir un nuevo legado.
Con su incorporación, Cruz Azul suma experiencia y jerarquía a su plantilla de cara al Apertura 2026, mientras que Belén Cruz afrontará el reto de demostrar que todavía puede ser protagonista lejos del equipo con el que consiguió todos sus grandes éxitos, poniendo fin a una importante y exitosa etapa en su carrera, para empezar un nuevo reto en el fútbol mexicano.

