Foto: Archivo de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF).
A los 17 años, cuando representaba a Colombia como patinadora profesional, Astrid Quinchía respondió en una entrevista cómo imaginaba su vida a los 50: quería ser nutricionista de una Selección Colombia. Lo que parecía un sueño de juventud se convirtió en el propósito de toda una vida. Tras más de tres décadas dedicadas al deporte, la docencia y la nutrición de alto rendimiento, pasó de defender los colores del país como deportista a hacerlo desde la ciencia e integrando procesos en importantes certámenes deportivos.

Foto: Archivo personal de Astrid Quinchía. Recorte de prensa de una entrevista realizada durante su etapa como patinadora de la Selección Colombia.
El deporte fue su primer lenguaje
Mucho antes de llegar a un Mundial como nutricionista, Astrid ya sabía lo que significaba competir por Colombia. Nació en Medellín-Antioquia, Una casualidad la hizo enamorarse del patinaje, integró la Selección Antioquia, Bogotá y Colombia y conquistó títulos nacionales e internacionales. Aunque en un principio empezó a estudiar ingeniería de producción agroindustrial, el deporte cambió el rumbo de su vida y la llevó a descubrir en la nutrición una nueva manera de seguir representando al país: ya no sobre las ruedas, sino acompañando a los atletas en la búsqueda de su máximo rendimiento.

Astrid Quinchía representó al país como patinadora de alto rendimiento. Foto: Archivo personal de Astrid Quinchía..
Del alto rendimiento a la ciencia del deporte
La experiencia en la élite redefinió la forma en que Astrid entiende la nutrición deportiva. Hoy alterna las aulas, donde forma a futuros profesionales con una visión basada en la evidencia y la experiencia de campo, con el acompañamiento a deportistas de alto rendimiento. Convencida de que una adecuada estrategia nutricional puede marcar la diferencia en la competencia, ha llevado ese conocimiento a escenarios de primer nivel como los Juegos Olímpicos de Río 2016, la Copa América 2024 y, recientemente, la Copa Mundial de la FIFA 2026.

Charla de educación alimentaria y nutricional con la Sub 15 femenina rumbo a amistoso con Croacia. Foto: Archivo FCF.
El Mundial que pocos alcanzan a ver
Fuera del campo de juego, «La Nutri», como cariñosamente la llaman jugadores y compañeros de la Selección Colombia, disputa un partido igual de exigente. Su trabajo va mucho más allá de un plan de alimentación: diseña estrategias nutricionales, supervisa la hidratación, lidera la recuperación y adapta cada decisión a las necesidades físicas de los futbolistas antes, durante y después de la competencia. Es una labor clave para prevenir lesiones, optimizar el rendimiento y acelerar la recuperación, un aporte que rara vez aparece en las cámaras, pero que puede ser tan determinante para una selección como un gol en el momento indicado.

Foto: Archivo de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF).
El fútbol también se gana lejos de la cancha
Durante la conversación, Astrid abrió la puerta a uno de los mundos menos conocidos del alto rendimiento: el que comienza mucho antes del pitazo inicial y continúa mucho después del final del partido. Mientras el hincha solo ve los 90 minutos, detrás de cada encuentro hay protocolos de recuperación con cámaras hiperbáricas, chalecos de enfriamiento, estrategias de hidratación, monitoreo muscular y adaptación al clima y a la altura. «La recuperación es donde realmente se marca la diferencia», afirma Quinchía. Cada decisión se toma de manera conjunta con médicos, fisioterapeutas y preparadores físicos para que el futbolista vuelva a competir en las mejores condiciones y pueda sostener su rendimiento durante un torneo tan exigente como un Mundial.

Foto: Archivo de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF).
Los sabores que acompañaron a Colombia en el Mundial
No todo en una concentración mundialista gira alrededor de los entrenamientos. También hay espacio para los pequeños rituales que mantienen unido al grupo. Astrid reveló que, sin importar el país o la ciudad, toda la delegación procuraban compartir cada comida como un momento de encuentro. Y, aunque el menú se adaptaba a las exigencias del alto rendimiento, nunca faltaban esos sabores que los conectaban con Colombia: fríjoles, obleas con arequipe, bocadillos llevados desde casa y una taza de aguapanela caliente antes de dormir. Detalles sencillos que, en medio de la presión de un Mundial, también alimentaban el sentido de pertenencia porque, a veces, el rendimiento también se construye alrededor de una mesa con sabor a casa.

Astrid Quinchía (centro), junto al cuerpo técnico de la Selección Colombia rumbo a la concentración durante el Mundial de la FIFA 2026. Foto: Archivo de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF).
Abrir caminos para quienes vienen detrás
Más que celebrar un logro personal, Astrid espera que su historia inspire a otros. Después de décadas dedicadas al deporte, sueña con que más mujeres y más profesionales de la nutrición encuentren un espacio dentro de las selecciones nacionales y continúen fortaleciendo el alto rendimiento colombiano. «Que sea yo o sea otra persona, pero que no se pierda ese espacio», dice, dejando claro que el legado más importante no siempre se mide en medallas o mundiales, sino en las puertas que se abren para quienes vienen detrás.

El álbum oficial Panini del Mundial de la FIFA 2026 también inmortalizó a Astrid Quinchía como parte del cuerpo técnico de la Selección Colombia. Foto: Archivo personal de Astrid Quinchía.
Alimentando un sueño llamado Selección Colombia.

La delegación de la Selección Colombia durante el Mundial de la FIFA 2026. En el centro de la imagen aparece Astrid Quinchía, nutricionista de la Tricolor y única mujer que hizo parte del equipo de trabajo colombiano en la cita mundialista. Foto: Archivo Federación Colombiana de Fútbol (FCF).
Hay historias que no se cuentan con goles ni con títulos. Se escriben en silencio, entre madrugadas, concentraciones, sacrificios invisibles y una vocación que rara vez ocupa los reflectores. La de Astrid Quinchía es una de ellas.
En esta conversación exclusiva con Fémina Football, la nutricionista deportiva que acompañó a la Selección Colombia en la Copa Mundial de la FIFA 2026 abre las puertas del universo que existe detrás de la competencia: el de la ciencia, la preparación, la recuperación y las decisiones que, aunque pasan desapercibidas, pueden marcar la diferencia en el alto rendimiento.
Porque no todos los sueños mundialistas se escriben con un balón en los pies. Algunos se construyen desde un laboratorio, una consulta, un plan nutricional y el compromiso de quienes trabajan lejos de los aplausos para que otros brillen en la cancha. Esta es la historia de una mujer que demostró que también se puede representar a Colombia desde la ciencia y que, detrás de cada gran actuación, siempre hay un equipo que hace posible lo extraordinario.
Mira la entrevista completa.

