Benfica y Porto protagonizaron la primera final clásica del fútbol femenino portugués

El Estadio de Jamor reunió a más de 22 mil personas en una jornada histórica que terminó con consagración lisboeta por 2-0.

Por Tomás Rouge (@tomas.rouge_ok) / Foto de portada: Benfica.

El fútbol femenino portugués vivió una jornada histórica en el Estádio Nacional do Jamor. Benfica derrotó 2-0 al FC Porto en la primera final entre ambos clubes en la historia de la Taça de Portugal femenina y volvió a confirmar su dominio absoluto dentro del país. Pero el resultado quedó incluso por detrás de lo que significó el evento: más de 22 mil personas acompañaron el clásico y establecieron un nuevo récord de asistencia para una final femenina de la competición.

El conjunto lisboeta levantó su tercera Taça de Portugal gracias a un doblete de Caroline Møller y completó una temporada perfecta a nivel nacional, marcada también por la conquista del hexacampeonato de liga. Del otro lado, Porto cerró una campaña histórica tras llegar a la final siendo todavía un equipo de segunda división, en el último paso antes de su desembarco oficial en la próxima edición de la Liga BPI.

La final también dejó una imagen que hace algunos años parecía impensada en Portugal: tribunas llenas, familias compartiendo el clásico sin divisiones agresivas y un ambiente de auténtica fiesta alrededor del crecimiento del fútbol femenino.

Un clásico histórico para el fútbol portugués

La expectativa alrededor del partido ya había comenzado mucho antes del pitazo inicial. Benfica y Porto protagonizaban por primera vez una final femenina de la Taça de Portugal y el Jamor respondió con una convocatoria récord: 22.258 espectadores dijeron presente en el Estádio Nacional.

La cifra se transformó inmediatamente en la asistencia más alta de la historia para una final femenina disputada en ese escenario, superando la marca registrada en 2024 durante la definición entre Benfica y Racing Power.

Además, el encuentro quedó entre los partidos femeninos más concurridos de la historia del fútbol portugués, compartiendo lista con compromisos internacionales de la selección y clásicos disputados en estadios de gran capacidad como el Estádio do Dragão o el Estádio da Luz.

La magnitud de la convocatoria volvió a reflejar una tendencia cada vez más visible en Portugal: el fútbol femenino empezó a ocupar espacios centrales dentro del calendario deportivo y las grandes rivalidades históricas también comenzaron a trasladarse hacia esa escena.

Horas antes del partido, el ambiente alrededor del Jamor ya mostraba señales de una jornada distinta. Aficionados de Benfica y Porto convivieron en un clima de tranquilidad, compartiendo comidas, canciones y la previa del encuentro sin tensiones. Familias enteras llegaron al estadio para ser parte de una final que rápidamente quedó marcada como un punto de inflexión.

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El Estádio Nacional do Jamor registró un récord de asistencia para una definición femenina de la Taça de Portugal (Foto: Benfica).

El Benfica golpeó rápido

Dentro del campo, Benfica mostró desde el inicio la diferencia de experiencia competitiva entre ambos proyectos. El equipo encarnado salió decidido a imponer condiciones y apenas al minuto de juego Raysla ya había exigido a Cora Brendle.

La apertura del marcador llegó rápidamente. A los 4 minutos, Caroline Møller aprovechó una acción de insistencia ofensiva, atacó el espacio a espaldas de la defensa y definió ante la salida de Brendle. En primera instancia el gol fue invalidado por fuera de juego, pero la revisión del VAR confirmó la posición legal de la delantera danesa y Benfica pasó a ganar 1-0.

Porto, sin embargo, nunca abandonó el partido. Más allá de la diferencia de categoría entre ambos equipos durante esta temporada, las Dragonas lograron competir con intensidad y sostenerse en juego durante buena parte de la primera mitad.

Brendle fue clave para evitar una diferencia mayor con varias intervenciones importantes, mientras que Lena Pauels respondió con seguridad cuando Porto consiguió acercarse mediante Lily Bryant y Karoline Lima.

El segundo golpe llegó cerca del descanso. A los 40 minutos, Anna Gasper ejecutó un córner, Diana Silva peinó la pelota dentro del área y nuevamente apareció Caroline Møller con un movimiento preciso para definir y marcar el 2-0.

Ese tanto terminó condicionando completamente el desarrollo posterior del encuentro.

La hegemonía nacional del Benfica

En la segunda mitad Benfica administró la ventaja con tranquilidad. Porto intentó mantenerse competitivo y nunca renunció a buscar el descuento, pero físicamente comenzó a sentir el desgaste del partido.

La mejor oportunidad del conjunto azul y blanco llegó a través de Eliza Turner, aunque Lena Pauels volvió a responder con solvencia para sostener el arco en cero.

Con el correr de los minutos, Benfica controló la posesión y manejó los tiempos hasta el pitazo final. El triunfo confirmó una temporada de dominio absoluto a nivel nacional para las Águilas, que sumaron un nuevo título copero y consolidaron una hegemonía cada vez más marcada dentro del fútbol femenino portugués.

La conquista representó además la tercera Taça de Portugal en la historia del club y el cierre ideal para una campaña donde también alcanzaron el hexacampeonato de liga.

Las únicas derrotas del Benfica frente a rivales portugueses durante toda la temporada 2025/26 habían sido contra Torreense en la Supercopa y ante Braga en la Taça da Liga.

Porto, por su parte, se retiró con la sensación de haber competido dignamente en el partido más importante de su corta historia dentro del fútbol femenino. Campeón de la segunda división, el equipo dejó señales muy positivas pensando en su estreno en la Liga BPI.

Caroline Møller convirtió los dos goles que sellaron un nuevo título nacional para las Águilas (Foto: FPF).

Una final que dejó algo más que un campeón

El cierre de la jornada tuvo otra imagen significativa. Las futbolistas del Porto fueron ampliamente ovacionadas por su público al momento de recibir las medallas de subcampeonas, antes de quedarse observando la coronación del Benfica desde el campo de juego.

Luego llegó el momento esperado por las hinchas encarnadas: la capitana Pauleta levantó el trofeo frente a un Jamor completamente encendido.

Más allá de la consagración del Benfica, la final dejó una sensación clara alrededor del crecimiento del fútbol femenino portugués. El récord de público, el impacto mediático y la magnitud del clásico demostraron que el interés sigue creciendo temporada tras temporada.

Portugal ya no observa el desarrollo del fútbol femenino desde afuera. Y noches como la del Jamor terminaron de confirmarlo.

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