En una jornada marcada por el roce físico y la falta de contundencia, la Selección de Ecuador no logró descifrar el cerrojo paraguayo en Asunción. Un penal en los minutos finales selló un marcador que obliga a replantear la estrategia de cara al regreso a casa.
Por: Karen Luna – kdlc2 / Foto de portada: Redes sociales – La Tri Ecuador
Resistencia guaraní: Ecuador cede terreno en su visita a Paraguay
La Selección Femenina de Ecuador vivió una noche compleja en territorio paraguayo. En el marco de la Liga de Naciones Femenina, el combinado tricolor cayó 2-0 ante una selección de Paraguay que supo capitalizar sus momentos de lucidez y aprovechar errores puntuales en la zona defensiva ecuatoriana.
El partido se mantuvo en una disputa constante en la mitad de la cancha, con fricción y pocas concesiones. Sin embargo, la balanza comenzó a inclinarse al minuto 32, cuando Cindy Ramos conectó un remate de zurda tras una asistencia de Dulce Quintana para poner el 1-0.
Ecuador intentó reaccionar en la segunda mitad con los ingresos de Doménica Arboleda y Joselyn Espinales, buscando mayor volumen ofensivo y presencia en campo rival. No obstante, cuando el partido expiraba, una falta de Liceth Suárez dentro del área derivó en un penal que Camila Arrieta transformó en el 2-0 definitivo al minuto 90+8’.
Pese a los esfuerzos de Nayely Bolaños y Emily Arias, la falta de puntería y claridad en los últimos metros impidió el descuento.

Un proceso en etapa de ajuste
Este encuentro se presenta como un punto clave dentro del proceso de consolidación de la Tri en el certamen regional. Aunque el resultado es adverso, enfrentarse a una selección paraguaya —históricamente física y ordenada— funciona como un termómetro competitivo para medir el estado real del equipo.
La derrota obliga al cuerpo técnico a realizar ajustes, especialmente en las líneas de presión y en la transición defensa-ataque, aspectos que hoy terminaron marcando la diferencia.
Dato técnico: rendimiento y lectura táctica
A nivel colectivo, Ecuador mostró destellos interesantes, particularmente en la generación de jugadas a balón parado y en la recuperación en campo contrario. Sin embargo, el equipo tuvo dificultades para romper el bloque bajo de Paraguay.
El rendimiento se vio condicionado por la constante interrupción del juego (29 faltas entre ambos equipos), lo que fragmentó el ritmo y limitó la fluidez ofensiva de la Tri.
La posesión no se tradujo en efectividad: Ecuador generó remates importantes por medio de Rosa Flores y Emily Arias, pero la portera paraguaya Alicia Bobadilla respondió con solvencia.
Además, la fragilidad en los minutos finales —reflejada en la acción del penal— vuelve a evidenciar un punto crítico que requiere atención inmediata.
Regreso a casa para buscar la redención
La Tri tiene una oportunidad inmediata para reaccionar y recomponer su camino. El siguiente compromiso será en casa, donde el respaldo de la hinchada puede convertirse en un factor determinante.
- Próximo rival: Perú
- Sede: Estadio Olímpico Atahualpa (Quito)
- Fecha: 18 de abril de 2026
- Hora: 16:00 (hora local)
Ecuador no solo buscará sumar puntos, sino también corregir las falencias mostradas.
Porque en este proceso, competir ya no es suficiente: ahora también es momento de responder.


